Tras el récord que supuso el ejercicio 2008, la empresa apuesta por mantener el crecimiento, y quiere impulsar de forma sistemática durante los próximos años aquellos negocios que poseen un fuerte potencial de expansión, como son el de las semillas y el de los rasgos vegetales.
El comunicado de la multinacional indica que se prevé cuasi triplicar a 1.4 billones de euros la facturación en el segmento BioScience hasta el año 2018.
"Para lograrlo, la empresa proyecta invertir hasta el año 2018 unos 3.500 billones de euros en investigación e infraestructura para el negocio de biotecnología y semillas, contando aparte posibles adquisiciones en estos ámbitos", manifestó Friedrich Berschauer, presidente del Consejo de Dirección de Bayer CropScience AG.
Según palabras de Berschauer, el objetivo de la empresa es convertirse en los interlocutores preferidos de los agricultores de todo el mundo, y ofrecer soluciones sostenibles desde la siembra hasta la cosecha, dice el informe.
Adicionalmente, Bayer CropScience quiere seguir reforzando su papel como ofertante líder de tecnologías innovadoras en todos los segmentos empresariales, además de expandir estratégicamente su cartera y ampliar de forma sostenible sus negocios en los mercados en el umbral.
El informe indica que la estrategia de crecimiento se apoya en tres pilares: la fitosanidad química, los rasgos vegetales y las semillas de alta calidad. Berschauer aseguró que "estamos pasando de ser un fabricante clásico de productos fitosanitarios a convertirnos en un ofertante de soluciones integradas para el agricultor, que no sólo necesita productos, sino también tecnologías y servicios".
Una cartera de investigación
Bayer CropScience se encuentra posicionada en fitosanidad clásica como líder mundial de innovación. En este sentido, la empresa se ha puesto como objetivo sacar al mercado entre los años 2008 y 2012 diez nuevos principios activos fitosanitarios con un potencial máximo de facturación total de más de 1.25 billones de euros, dice el informe de la multinacional.
Tras la exitosa introducción en el mercado del insecticida espirotetramato y del herbicida pirasulfotol en el año 2008, este año se mantiene el balance de éxitos con el nuevo herbicida tiencarbazona metilo en unión con el antídoto ciprosulfamida. Entre 2010 y 2011 saldrán al mercado tres fungicidas: fluopyram, bixafen e isotianil.
Adicionalmente hay otros tres candidatos en un avanzado estadio de desarrollo; uno de ellos es un plaguicida biológico.
Revela el informe que en el segmento BioScience, Bayer CropScience ha alcanzado a escala mundial una fuerte posición en sus cuatro ámbitos clave de cultivo: la colza, el arroz, el algodón y las hortalizas.
En años venideros se ampliará la cartera regional y se sumarán a ella otros cultivos. Sirvan como ejemplo las variedades mejoradas de cereales que la empresa ha incluido ahora como objeto de su investigación. Otro de los objetivos, tanto en estos como en otros vegetales, es incrementar el rendimiento y mejorar la resistencia a las condiciones climáticas adversas. La soya también está pasando a ocupar un puesto importante como objeto de la investigación de la empresa.
Actualmente, Bayer invierte casi el 27 por ciento de su facturación en el desarrollo de nuevos productos en el ámbito BioScience; se trata de una suma puntera en este ramo por lo que se refiere a intensidad investigadora. En total, la empresa tiene a unos mil investigadores y especialistas de biociencias trabajando en unos cincuenta proyectos.
Un primer semestre bueno
Pese a las desfavorables condiciones climáticas reinantes en algunas regiones importantes de cultivo, la facturación de este subgrupo de Bayer ascendió, eliminados los efectos cambiarios, un 4,8 por ciento, y se situó en 3.972 millones de euros (ejercicio anterior: 3.782 millones de euros).
La facturación del segmento Crop Protection creció durante el primer semestre en un 4 por ciento, a 3.274 millones de euros, debido al incremento de la demanda de desinfectantes de semillas y herbicidas. En América del Norte, Europa y Asia, los impulsores del crecimiento fueron productos basados en nuevos principios activos. La facturación por fungicidas retrocedió en casi todas las regiones debido a la menor aparición de enfermedades.
Con una facturación de 336 millones de euros, el segmento Environmental Science se ha mantenido estable en su evolución. En la división BioScience, Bayer CropScience aumentó su facturación a 362 millones de euros, que significan, una vez eliminados los efectos cambiarios, un incremento del 18,8 por ciento. Este crecimiento es principalmente el resultado del incremento de facturación en semilla de colza y canola en América del Norte.
Tras la buena evolución de los primeros seis meses, el comienzo del tercer trimestre ha sido más bien discreto. Aparte del retroceso de los precios del trigo y el maíz, así como las condiciones climáticas desfavorables, especialmente en Europa y en el subcontinente indio, en la evolución de los negocios se sintieron los efectos del relativo retraso de la temporada en Argentina, y del descenso de la demanda en los EE. UU. "Ante este panorama y desde la perspectiva actual consideramos muy ambicioso nuestro objetivo de obtener un margen del EBITDA depurado de aproximadamente 25 por ciento para este año", manifestó Berschauer.