La eurozona ha hecho «progresos espectaculares» para resolver la crisis de la deuda, aseguró este viernes el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en el Foro Económico Mundial de Davos.
«Si nos remontamos a hace cinco meses, la eurozona es otro mundo», dijo tras asegurar que los avances son «espectaculares» en el área fiscal y las reformas emprendidas para resolver la crisis de la deuda y evitar el contagio a países como Italia y España.
Para Draghi, el pacto fiscal acordado en la última cumbre europea de diciembre fue crucial en los esfuerzos por resolver la crisis y elogió la disposición de los gobiernos de renunciar a su soberanía.
«Hace tres meses ni siquiera podíamos pensar en los avances del pacto fiscal», aseguró.
Para el máximo responsable del BCE, la falta de regulación fue una de las principales causas de la crisis financiera que surgió hace cuatro años, pero dijo que los gobiernos han empezado a moverse para hacer lo necesario aunque deberían acelerar el paso para poner en marcha sus planes.
«La causa clave de la crisis financiera se debió a los serios defectos regulatorios en las grandes jurisdicciones financieras«, dijo Draghi.
«El tiempo que ha pasado desde entonces ha visto un desarrollo extraordinario en el diseño de políticas regulatorias, se ha discutido mucho y plasmado en letra escrita, pero relativamente, la política de aplicación ha sido más lenta».
«Las democracias tienen su propios tiempos», agregó.
Draghi dijo que algunos de los otros problemas fundamentales han sido resueltos en el sector bancario.»Mucho ha ocurrido en un sentido positivo en los mercados.
Los bancos tienen más capital, menos deudas, son algo más inmunes a los incentivos perversos que caracterizaron la crisis», dijo el italiano.»Podemos decir que los últimos dos años, desde una óptica financiera, han sido cualquier cosa menos tranquilos y estables, aunque el sistema finaciero ha demostrado ser resistente».
Al ser preguntado por qué los bancos siguen haciendo enormes depósitos en el BCE, aseguró que es «imposible» saberlo, pero que se han dado cuenta de que «la identidad de los bancos que toman dinero prestado es diferente de los que lo depositan».