Se espera que el Banco Central Europeo (BCE) les otorgue a los bancos españoles el impulso con el relajamiento de las reglas sobre los colaterales que tanto necesita para obtener su liquidez, una oferta que vendría con pasos para reducir el rol de las agencias de calificación de crédito en sus operaciones.
Las concesiones, que podrían ser anunciadas por temprano este viernes, les permitirían a los bancos españoles hacer un uso mayor de sus valores apoyados en activos cuando retiren fondos del BCE. La maniobra, que se produce al tiempo que las autoridades europeas y de Madrid diseñan planes para recapitalizar a los bancos del país, permitirá equilibrar una posible ausencia de liquidez a causa de las reducciones de calificación por las agencias de calificación de crédito.
La decisión por parte del consejo de gobierno del BCE, compuesto por 22 miembros, hace parte de una revisión de las reglas sobre los colaterales, dirigida a asegurar que la liquidez siga fluyendo hacia los bancos de la Eurozona y para reducir su dependencia en los cuerpos externos, como Standard & Poor’s y Moody’s.
Una opción que se ha tenido en cuenta es reducir completamente el uso de calificaciones externas cuando se decida cuánto pueden pedir prestado los bancos utilizando bonos de gobierno como colateral de la deuda.
Actualmente, el BCE utiliza una escala descendiente, que le impone una cantidad mayor a los bonos que estén calificados por debajo de A, lo cual quiere decir que los bancos pueden pedir prestado un porcentaje menor al valor del bono.
España es particularmente frágil ante esto, pues sólo DBRS, la agencia de calificación de crédito de Canadá, tiene al país en la calificación A y ha señalado que también la reducirá. Los bancos españoles hicieron grandes retiros cuando, entre diciembre y febrero, el BCE ofreció liquidez ilimitada a tres años.