Desde el año pasado se conocía del apetito que tenía Biomax Biocombustibles por Brío de Colombia se hizo realidad este sueño empresarial, que le permitirá a esta compañía convertirse en la segunda empresa distribuidora de combustibles del país.
Con más de 600 estaciones de servicio, especialmente en el sector rural, el nuevo gigante de la distribución de combustibles, que el año pasado vendió 110 millones de galones por $642.890 millones, va por el liderazgo del mercado que hoy tiene Terpel.
Desde el pasado jueves la compañía ya había asegurado el control accionario de Brío de Colombia, al hacerse a 90 millones de acciones, por las cuales pagó $73 mil millones.
Y aunque la Oferta Pública de Adquisición (OPA) sólo se cerró ayer a las cinco de la tarde, el martes Biomax ya tenía el 86% del total de las acciones ofertadas.
Accionariamente Biomax Biocombustibles está integrada por las compañías Blue Sky, con el 35%; un grupo familiar, con 35%, y el 30 restante a un grupo flotante.
Voceros de la compañía señalaron que por ahora Biomax y Brío funcionarán independientemente, mientras que se decide si se unifican bajo una sola razón social o si seguirán como están hasta hoy.