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Bonos de mercados no están ‘muertos’

Tras la volatilidad de 2013, donde se afectaron capitales colombianos, el banco que estudia las economías emergentes asegura que no hubo de qué preocuparse.

06 de julio de 2014 - 09:00 p. m.
El año pasado incluso inversionistas colombianos perdieron en la plaza de Nueva York. / AFP
Foto: AFP - SPENCER PLATT
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Según un análisis de Standard Chartered, el banco enfocado en mercados emergentes, los inversionistas extranjeros no redujeron sus posiciones de deuda soberana en los mercados emergentes durante el llamado dilema de la reducción de compra de activos el año pasado.

Los precios de las acciones y los bonos de los mercados emergentes cayeron de forma aguda durante el verano pasado, en medio de insinuaciones que apuntaban a que la Reserva Federal de Estados Unidos se preparaba para apretar su política monetaria al desacelerar su compra de bonos.

Datos ampliamente utilizados por EPFR Global apuntaban a que los inversionistas extranjeros habían reaccionado retirando dinero de los fondos de acciones y bonos de los mercados emergentes. Los fondos de bonos sufrieron flujos de salida de US$33.000 millones entre mayo y diciembre de 2013.

Esto condujo a temores de que los mercados emergentes se verían forzados a aumentar las tasas de interés para impedir que sus economías sufrieran de una fuga de dinero. Incluso hubo llamados para regular los flujos de capital transfronterizos.

No obstante, los análisis realizados por StanChart, que estuvieron basados en datos que provenían de oficinas nacionales de administración de deuda y datos de más de 1.000 fondos, sugieren que, mientras los flujos netos de los bonos de mercados emergentes llegaron a cero durante un corto lapso, en ningún momento llegaron a terreno negativo.

“Podemos probar que las distribuciones institucionales a largo plazo siguieron aumentando desde mayo en adelante durante el año pasado”, dijo Will Oswald, el director mundial de ingresos fijos, divisas e investigación de commodities de StanChart. Añadió que estos flujos de entrada más que superaron los flujos de salida ocasionados por inversionistas, en su mayoría comerciales, que vendieron por fuera del universo de fondos públicamente disponibles y cubiertos por EPFR.

Las cifras indican que los inversionistas comerciales ya han retirado prácticamente todo el dinero que habían invertido en bonos de mercados emergentes desde 2007, cuando aparecieron por primera vez los fondos comerciales.

“Aproximadamente US$50.000 millones de los flujos de salida comerciales de los bonos de mercados emergentes han sido empleados en partes considerables del mercado como algo que resulta representativo de aquello que sucede con los US$600.000 millones en holdings extranjeros”, añadió Oswald.

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Al responder a la pregunta de por qué los precios de los bonos de los mercados emergentes cayeron de forma tan aguda el verano pasado, si los inversionistas no huyeron en estampida, Oswald dice que fue el resultado de una desaceleración en la demanda marginal, mientras que la oferta marginal de bonos aumentó al tiempo que los gobiernos financiaban políticas fiscales contracíclicas, al aumentar la emisión de deuda.

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