Por estos días a los constructores se les nota el entusiasmo en la cara. A la recuperación que empezaba a notarse el año pasado (cuando se registró un crecimiento del 12,8% frente al 2008), se sumó el repunte en las ventas de vivienda, que se incrementaron un 15% en 2009 respecto del año anterior.
Un auge que tuvo su origen en una decisión presidencial. Como parte de su paquete de medidas anticíclicas, el Gobierno tomó dos caminos que impulsaron la compra de vivienda: el aumento de los subsidios a las Cajas de Compensación Familiar con destino a nuevas Viviendas de Interés Prioritario y la cobertura condicionada a la tasa de interés, que cubre hasta cinco puntos porcentuales de las tasas de los créditos hipotecarios.
“Han sido instrumentos importantes para dinamizar la actividad”, comentó este jueves Martha Pinto de De Hart, presidenta de la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol), durante el congreso que ese gremio celebra en Cartagena. Según el Ministerio de Medio Ambiente y Vivienda, a la fecha se han desembolsado 48.000 subsidios a la tasa de interés, 41.000 están aprobados y otros 6.000 serán adjudicados hasta diciembre.
A esto se sumó la decisión del Banco de la República de recortar las tasas de interés, lo que originó un crecimiento del orden del 30% en el mercado del crédito hipotecario. “Cuando uno mira el nivel de crecimiento contra calidad, es interesante ver que la última no ha desmejorado”, comenta Néstor Darío Preciado, director de Estudios Económicos y Técnicos de Camacol.
En fechas recientes, el Banco de Colombia disminuyó de 13% a 12% las tasas de interés para sus créditos de vivienda; asimismo, Davivienda experimentó un crecimiento del 24% en la demanda de crédito para Vivienda de Interés Social (VIS) y del 17% en leasing habitacional en los últimos doce meses. El gremio también espera lograr un porcentaje del 13,5% en ventas reales de vivienda para el final de 2010.
Sin embargo, el segundo semestre del año trae dos grandes inconvenientes. El primero es el vencimiento, para diciembre próximo, de los subsidios del Gobierno sobre la vivienda. Aunque Camacol ya hizo pública su intención de pedir una extensión de la medida hasta el último mes de 2011, el buen ritmo de la economía hace que los temores en el sector financiero no sean mayores. “Con los niveles de tasa de interés que tenemos, la dinámica continuará”, predice Camilo Albán, vicepresidente de Constructores y Banca Hipotecaria de Davivienda.
A su favor juegan tanto las expectativas de crecimiento económico de la economía colombiana en 2010, que se ubican en un aumento del PIB del 2,5% y 3%, como los bajos índices en las tasas de inflación y la apuesta del Banco de la República a los intereses reducidos. “A diferencia de 2009, cuando el crecimiento del sector tuvo como principal motor las obras civiles, en 2010 la construcción de edificaciones, pero principalmente de vivienda, sería la principal fuente de expansión”, aseguró Pinto de De Hart.
El segundo inconveniente viene por partida doble: el grave déficit habitacional que vive el país (3,8 millones de viviendas, según estadísticas gremiales) puede acentuarse dentro de diez años, cuando aumente la población del país en edad de comprar vivienda (25 a 50 años). Para reducir este panorama, deberían construirse 280.000 unidades anuales, de las cuales el 70% debe corresponder al segmento VIS.
Preciado cree que si no se hacen los ajustes necesarios para fomentar la construcción de viviendas de interés social, ese índice puede aumentar: “Por falta de incentivos y por la alta rentabilidad en otros segmentos, los constructores buscarían otras opciones”.
La nueva junta de Camacol
Los 1.695 afiliados de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) eligieron el jueves, durante el congreso del gremio en Cartagena, a la Nueva Junta Directiva Nacional.
La votación tuvo lugar después de que su presidenta, Martha Pinto de De Hart, presentara el informe de gestión para el período comprendido entre septiembre de 2009 y junio de 2010, en el cual destacó el apoyo prestado al Gobierno en el estudio de las medidas anticíclicas.
La nueva junta quedó conformada por los representantes legales de las empresas Linamal y Gerenciar, en el sector de Construcción; de Bancolombia y Davivienda, en el sector financiero; y de Pavco y Cemex, en el industrial.