¿Cómo le fue al Banco Agrario el año pasado?
Las utilidades son lo primero que se pregunta. El año pasado fueron superiores en 44% a las de 2010. Pasamos de ganancias por $267.000 millones a unas de $385.000 millones. Este resultado refleja la rentabilidad sobre el patrimonio del banco, que fue una de las más altas del sistema. Estamos pasando del 22,7% en 2010 al 27% en 2011. Fue la rentabilidad más alta.
En cuanto a la cartera, la del banco supera los $7,2 billones. Naturalmente, es importante mencionar que en 2011 el Banco Agrario desembolsó $3 billones. Recibimos 2.500 solicitudes de crédito diarias. Dentro de esos desembolsos, los mayores fueron los del sector agropecuario que crecieron en un 31,9%. Aun cuando tenemos una cartera de $7 billones, la del agro es de $5,4 billones.
¿Qué tan saludable es la cartera?
Cerramos con un indicador de cartera superior al 6%, que es malo. Es superior al promedio del sistema. Hay que tener en cuenta que no es un comportamiento generalizado de la cartera del banco, sino que desafortunadamente se ve afectado por un reducido número de casos de alto significado. Hay sectores, como los floricultores, que impactan el resultado. Igual, tenemos el siniestro de unas operaciones de infraestructura. Muchas de estas empresas en dificultades financieras se han acogido a la reestructuración empresarial. Esa cartera se va a recuperar.
¿Cuáles son los retos para 2012?
Aumentar la participación de la cartera del banco en el sistema financiero. Hoy es de 3,8% y la idea es llevarla al 4,1%. En cuanto a captaciones, queremos pasar de 3,25% en 2011 a 3,75%. Esperamos utilidades superiores a $500.000 millones al cierre de 2012.
¿Qué impulsó las utilidades en 2011, pese a un entorno turbulento y al invierno?
La propia actividad del banco. Recordemos que la entidad es como el brazo ejecutor de la política agropecuaria desde el punto de vista financiero. El PIB agropecuario prácticamente se dobló. Si bien es cierto que es un crecimiento inferior al de los componentes del PIB, demuestra una recuperación. Segundo, la ola invernal afecta el nivel de demanda de créditos.
Mejoraron los tiempos de respuesta a los créditos. Nos demorábamos 90 días y ahora tardamos 20. Estamos adelantando un proyecto con Carvajal para digitalizar documentos; es decir, que no tengan que llegar las tulas con solicitudes de crédito.
¿Cómo avanza el tema de la bancarización móvil?
Es importante aumentar los canales para los clientes. El banco dispone de una banca celular y desde el próximo lunes se podrán hacer retiros en cajeros automáticos sin necesidad de tarjeta. Es importante que el campesino haga las cosas desde la finca.
¿Cómo están preparados para el invierno?
Está lloviendo pero no en las mismas cantidades del año pasado; no hay inundaciones. Lo que hace el banco es facilitar los alivios que el Gobierno otorga.
En cuanto a la encuesta de opinión empresarial agropecuaria, los resultados son interesantes. El 88% de los productores cree que su situación en 2011 fue buena o aceptable. Ahora ven un poco de pesimismo porque preocupa el clima.