Sólo dos de cada diez altos ejecutivos globales espera que mejoren sus negocios en el próximo año, mientras que hace doce meses la mitad de los encuestados se mostraba optimista. La mayoría espera una recuperación lenta de la economía mundial y una amplia mayoría se preocupa por los vaivenes de los mercados de capitales y las excesivas regulaciones.
Sólo el 15% de los dirigentes en América del Norte y el 15% en Europa Occidental demostraron que confían en las perspectivas de crecimiento para los próximos 12 meses. Esto con respecto al 21% en las economías emergentes de Europa Central y Europa Oriental, el 31% en Asia-Pacífico y el 21% en América Latina.
El impacto de la recesión en las principales economías del mundo, citado por el 85% de los empresarios, se mantuvo entre las principales preocupaciones. Otros factores de riesgo importantes fueron la desorganización de los mercados de capitales (72%); la regulación excesiva (55%); los costos energéticos (50%), y la disponibilidad de talentos claves (46%).
“La velocidad y la intensidad de la recesión conmocionó la psiquis de los presidentes y generó una crisis global de confianza”, afirmó el presidente global de PricewaterhouseCoopers, Samuel A. DiPiazza.