El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, que en el caso de la economía colombiana, la baja en el precio del petróleo va a permitir menos presión por el lado de los subsidios, situación que se va a reflejar a partir del año fiscal de 2010.
Pero también ayuda mucho a la inflación, bajando la presión, porque rebaja los costos de materias primas como los fertilizantes que han afectado los costos de producción en el sector agrícola.
"De todos modos un precio de 70 (dólares) es superior al promedio que tuvo el petróleo durante 20 ó 30 años, de tal suerte que hay que mirar las cosas con un sentido mucho más práctico y reconocer que el precio de 100-120 dólares correspondía a un precio muy especulativo que no tenía sustento en un momento de cambio del ciclo económico", dijo el jefe de la cartera de Hacienda.
Admitió que la volatilidad en el precio del crudo también contribuye a descuadrar los presupuestos, pero "lo importante de los gobiernos como lo hemos demostrado es que tenemos la capacidad de adaptarnos, y esas son las nuevas reglas de juego".
Este nuevo panorama económico obliga a que en Colombia se incremente la producción, dijo el funcionario. Destacó que en este sentido, "Colombia está muy avanzada".
Reiteró que los mercados son así, pero lo que no se puede perder es la perspectiva de largo plazo. Indicó que producir petróleo a los actuales niveles seguirá siendo muy rentable, "y el mundo se ajustará a esos nuevos niveles", dijo.
En 2009, el Gobierno debe pagar cerca de $5,9 billones por concepto de los subsidios a los combustibles causados en este año, cantidad que fue incluida en el Presupuesto para 2009 aforado en $140,5 billones.
Lo cierto es que una baja en los precios internacionales afectará las utilidades de Ecopetrol que al cierre del mes de agosto reportó una utilidad neta creciendo al 126% al pasar de $3,4 billones de los primeros siete meses del año pasado a $7,8 billones de un año después.