La desaceleración de la economía no ha impedido que la cartera de crédito en todas las modalidades se mantenga en terreno positivo. Sin embargo, la comercial mantiene debilidades en su crecimiento.
La Superintendencia Financiera reconoce que “aun cuando la cartera comercial continúa mostrando crecimientos negativos, la tendencia de este segmento mejoró con respecto al mes anterior”. En marzo de este año había mostrado una variación de -1,72 %, y un mes después su crecimiento, aunque negativo, fue de -0,99 %. Destaca la entidad de control del sistema financiero que este comportamiento “revela una recuperación de este portafolio”.
La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria) coincide en que “en realidad no es cierto” ese freno. “Por el contrario, la cartera comercial continúa expandiéndose a ritmos positivos y saludables”.
Para el gremio de los banqueros “es importante resaltar que, si bien desde mediados de 2016 esta modalidad de crédito había mostrado cierta moderación, lo que resulta natural en un período de desaceleración económica, con el resultado de abril este segmento completó dos meses consecutivos de recuperación, una tendencia que esperamos se mantenga durante los próximos meses”.
Asobancaria estima que durante la segunda mitad del año “la cartera comercial continuaría recuperándose como consecuencia de unas mejores perspectivas en materia de inversión productiva y del impulso proveniente de unas menores tasas de interés”.
La encuesta de la Andi mostró que es bajo el número de empresarios que consideran que la situación de su empresa es buena. En el bimestre enero-febrero, apenas un 56,3 % de los encuestados consideró la situación de su empresa como buena. Un año atrás por lo menos el 71,3 % de los encuestados tenía una mayor percepción de mejoría en el clima de los negocios. En abril mejoran las expectativas para el futuro inmediato.
Reitera la Asobancaria que la recuperación de la cartera comercial se manifiesta por “una mayor demanda por crédito en este segmento”.
Según el gremio de los banqueros, la mayor demanda por crédito comercial “se explicaría, entre otros factores, por una reactivación de la inversión, la cual parece haber respondido favorablemente a los incentivos contenidos en la última reforma tributaria, un hecho que se ha visto reflejado en el mayor dinamismo de las importaciones de bienes de capital. Adicionalmente, la mayor transmisión del ciclo bajista de la tasa del Emisor sobre las tasas de los créditos comerciales continuará contribuyendo a la irrigación de crédito”.
El informe de la Superintendencia destaca que el crecimiento de las modalidades de la cartera de crédito “continúa en terreno positivo”. En abril de 2017, la cartera siguió en aumento frente al comportamiento de un mes atrás, “explicado por un mejor desempeño de todas las modalidades”.
Recuerda el informe, además, que el saldo total de la cartera bruta, incluyendo al Fondo Nacional del Ahorro (FNA), llegó a los $420,2 billones, por encima en $3,4 billones a lo registrado en marzo.
En el cuarto mes del este año, la cartera de consumo se incrementó en 8,12 % real anual y la de vivienda creció 7,72 %, al tiempo que la modalidad de microcrédito continuó presentando crecimientos positivos, con 2,74 %.
La Superintendencia Financiera está preocupada por la cartera en mora de los establecimientos de crédito. Dentro de su labor de vigilancia “insta a los establecimientos de crédito para que robustezcan la gestión de la cartera en mora”.