La Comisión Europea (CE) propuso este miércoles dar un año más a España, hasta el 2014, para reducir su déficit al 3% y que el fondo de rescate europeo recapitalice directamente a los bancos con problemas, en un intento de aliviar la presión sobre este país.
El Ejecutivo comunitario sugiere utilizar el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) para «cortar la dependencia entre los bancos y la deuda pública de los Estados», en un informe para reactivar el crecimiento y el empleo en la UE, divulgado este miércoles, particularmente severo con España.
Sin embargo, el propio comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn, reconoció en una conferencia de prensa que la medida puede tardar meses en aplicarse, ya que según los estatutos actuales, el MED sólo puede inyectar dinero directamente a los Estados.
Este cortafuegos entrará en vigor el 1 de julio y estará dotado con 500.000 millones de euros.En otro balón de oxígeno para España, el Ejecutivo comunitario admitió también que está dispuesto a dar a Madrid un año más hasta el 2014 para que reduzca su déficit al 3%, anunció Rehn.
A cambio, el gobierno de Mariano Rajoy tendrá que «controlar de forma eficaz el gasto público de las regiones autónomas y presentar antes de julio un plan presupuestario 2013-2014 sólido».
Bruselas ha tenido en cuenta que el pasado año, el déficit de las cuentas públicas españolas fue del 8,9% del PIB y no del 6% como se había comprometido.
Este cambio de Bruselas ocurre en un día aciago para España, cuya prima de riesgo (el sobrecoste que paga para financiarse con respecto a Alemania) subió a 539 puntos, un nuevo récord.España es, junto a Chipre el país con uno de los peores diagnósticos de los 27 miembros de la Unión Europea.
Aunque España ha emprendido «reformas ambiciosas» en sectores clave, no son suficientes, admitió la Comisión Europea.Un sector bancario frágil, un sistema tributario poco eficiente, un desempleo por las nubes, alto endeudamiento, más pobreza y exclusión social: el panorama es desolador para la cuarta economía de la zona euro, según el informe, que muestra un «desequilibrio demasiado serio».
España volvió al centro de mira de los mercados, que dudan más que nunca de la capacidad del país de asumir solo sus compromisos financieros, especialmente luego de que el gobierno anunciara que acudirá al rescate de bancos y comunidades autónomas en plena recesión.
Entre ellos, debe realizar el rescate de Bankia, el más caro de su historia, que necesita una inyección adicional de 19.000 millones de euros, lo que elevará su rescate a 23.500 millones.
El sector bancario sigue siendo «frágil debido a un elevado endeudamiento del sector privado y empresarial», evaluó el Ejecutivo comunitario, por alta exposición «a los activos tóxicos» tras el estallido de la burbuja inmobiliaria» en 2008.
En los últimos días, España preocupa además por un tema que hasta ahora parecía controlado: su vertiginoso endeudamiento público. «La deuda pública se ha convertido en un problema emergente y que crece a una velocidad aterradora», dictaminó la Comisión.
«Más consolidación fiscal y más disciplina fiscal son necesarias a nivel regional para frenar el rápido endeudamiento público», remató.
A Bruselas le inquieta en particular la situación de las 17 comunidades autónomas, las regiones españolas dotadas de importantes competencias como la salud y la educación, y consideradas las principales responsables de la desviación presupuestaria de España en 2011.
El país con la peor cifra de desempleo en toda Europa (24,1% de la población activa) «necesita urgentemente la implementación de reformas estructurales».En el informe, Francia tampoco escapa a las inquietudes y el gobierno socialista de François Hollande deberá hacer un esfuerzo para reducir su déficit público, que este año se elevará al 4,4%, si quiere llegar a un 3% en 2013.
Italia también preocupa pero las recomendaciones no se pueden comparar con las de España. El gobierno de Mario Monti deberá concentrarse en 2012 y 2013 en la lucha contra la evasión fiscal y reformar el mercado laboral.