La automotriz japonesa Toyota fue conminada a producir en Venezuela un vehículo 4×4 barato que pueda llegar a zonas pobres de difícil acceso y de producción agrícola.
El presidente Hugo Chávez amenazó con expropiar o expulsar del país a compañías automotrices japonesas y americanas que se resistan a transferir tecnología al Estado, caso en el cual llevaría empresas chinas que produzcan este tipo de vehículos.
Durante su década en el poder, Chávez ha nacionalizado sectores de la economía —empresas petroleras, eléctricas y financieras— como parte de su proceso de “revolución”. Pero hasta ahora se mantiene al margen de las operaciones del sector automotor.
El mandatario venezolano le ordenó a su ministro de Comercio, Eduardo Samán, hacer una “inspección a fondo en Toyota”.
No obstante, una fuente directiva de la empresa indicó que la fabricación local del modelo en cuestión —Land Cruiser 70— había sido detenida en 2007 y que el gobierno estaba al tanto de la situación. La fuente agregó que en principio la demanda del vehículo se había cubierto con importaciones, pero que desde finales de 2008 no recibían de parte del gobierno las licencias necesarias para seguir comprando en el exterior.