La presidenta de Chile Michelle Bachelet anunció este lunes un plan para reforzar la inversión pública y privada con la inyección de 500 millones de dólares en los próximos cuatro meses de 2014, destinado a reactivar la desacelerada economía chilena.
Con un precio a la baja del cobre, del que Chile es el principal productor mundial, y una disminución de la demanda y de las inversiones -especialmente en minería- la economía chilena ha experimentado un freno a sus altos índices de crecimiento de los últimos años.
La desaceleración, más profunda de lo esperado, ha llevado al Banco Central de Chile a reducir su estimación de crecimiento de un rango de 3,75%-4,75% a 2,5%-3,5%.
«La idea es empezar desde ya la tarea de dar impulso al crecimiento económico de nuestra economía», dijo la presidenta Michelle Bachelet, tras presentar el plan ante la prensa en el Palacio de La Moneda.
Bachelet explicó que el plan tendrá como objetivo «reforzar la inversión pública, estimular el emprendimiento especialmente a las pequeñas y medianas empresas, y darle un impulso a la inversión privada».
Estas iniciativas generarán 11.500 empleos adicionales a partir de octubre, agregó la mandataria.
La estrategia se complementa con la capitalización de la cuprífera estatal Codelco con 4.500 millones de dólares, y un plan de construcción de infraestructura a largo plazo, que se apoyará con una inversión de 2.600 millones de dólares en obra concesionada hasta 2016.
También anunció la conformación de un comité que en el lapso de 120 días deberá entregar una propuesta para modernizar la gestión del sector público.
«Eso es lo serio y lo responsable de hacer en este momento, que el Estado tienda una mano a quienes lo necesiten, que genere alianza estratégicas con los emprendedores, con las universidades, con la sociedad civil, para juntar proyectos que permitan recuperar rápidamente nuestras tasas de crecimiento», afirmó Bachelet.
El plan será financiado con 250 millones de dólares que provendrán del Tesoro Público, y los otros 250 millones de los ingresos que el gobierno pretende captar con una reforma tributaria que actualmente es debatida en el Congreso.