La entidad supervisora antimonopolio de China multó a Volkswagen, de Audi, y a Fiat-Chrysler por fijar los precios de los automóviles y autopartes de repuesto, como parte de una investigación a las fabricantes de automóviles extranjeras, que generó críticas por parte de los inversionistas internacionales.
Los fabricantes de carros de lujos ya han anunciado un cambio en la manera como venden autopartes en China, al tiempo que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas (CNDR) toma como objetivo compañías extranjeras por violaciones en los precios en industrias como los farmacéuticos, las fórmulas para bebés y el desarrollo de software.
La oficina local de la CNDR en la provincia de Hubei, el jueves, multó a FAW Volkswagen Sales, que fabrica los automóviles Audi en el país, por US$40,6 millones. También les impuso una multa de US$5,2 millones a los concesionarios Audi.
“Aceptamos la multa y hemos estado optimizando los procesos administrativos y las ventas, y la estructura de los concesionarios”, dijo Audi en China. No fue posible obtener un comentario inmediato por parte de Fiat Chrysler.
Las multas se impusieron el día después de que el primer ministro de China, Li Keqiang, les asegurara a los inversionistas extranjeros que su dinero era aún bienvenido en el país y que serían tratados en igualdad de condiciones que sus contrapartes locales.
Durante las últimas semanas, las cámaras de comercio han criticado las investigaciones de China, sugiriendo que han estado atacando injustamente a las compañías extranjeras. Es una acusación que Li ha negado.
Xu Kunlin, un alto funcionario de la supervisora CNDR, dijo el jueves: “Si la gente dice que fuimos selectivos (contra las compañías extranjeras), la verdad es que no tenemos el tiempo y la energía para seleccionar objetivos. No seleccionamos a qué compañías investigar. Los consumidores las eligen. Nosotros investigamos a las compañías sobre las que recibimos quejas bien fundamentadas”.
En una extraña división entre compañías extranjeras, esta semana quienes suministran las autopartes acusaron a los fabricantes de forzarlas a firmar contratos de exclusividad que inflan artificialmente los precios. Esto en efecto apoya las acusaciones de la CNDR.
Desde inicios de año, las compañías extranjeras de automóviles, como Mercedes, BMW, Chrysler y Audi, han estado bajo escrutinio por posibles infracciones de la Ley Antimonopolio de China de 2008, por supuestamente fijar los precios comerciales a través de sus concesionarios y proveedores de servicios.