China puede sortear las dificultades generadas por la creciente guerra comercial con Estados Unidos y cumplir con sus metas para este año, según un alto funcionario del principal organismo de planificación económica.
El impacto en la producción industrial, empleo y precios a los consumidores será “controlable” mediante una política fiscal proactiva y una política monetaria prudente, afirmó Cong Liang, portavoz de la Comisión Nacional para Desarrollo y Reformas.
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El crecimiento económico de China se desaceleró a 6,7 %, su menor ritmo desde 2016, en el segundo trimestre, cuando la campaña del gobierno para reducir el endeudamiento se hizo sentir con más fuerza. Sin embargo, la tasa de expansión aún continúa por encima de su meta anual de 6,5 %.
El gobierno enfrenta un difícil acto de equilibrio entre reducir la deuda e impulsar el crecimiento. La inversión en bienes de capital aumentó a su menor ritmo en dos décadas en los primeros siete meses del año, revelaron cifras publicadas este martes; mientras el gasto en infraestructura cayó a un cuarto del ritmo de crecimiento visto hace un año.
La producción manufacturera, las ventas minoristas y las colocaciones de crédito estuvieron por debajo de lo estimado en julio.
En el mismo mes, los precios de viviendas nuevas aumentaron a su mayor ritmo en casi dos años, según cifras publicadas el miércoles, lo que complica los esfuerzos del gobierno por detener el alza sin intensificar la desaceleración.
Las autoridades ya han adoptado medidas para evitar una desaceleración más profunda. El Banco Popular de China recortó las ratios de reserva para los bancos tres veces este año, en un esfuerzo por inyectar liquidez en sectores específicos, y economistas esperan una medida similar en el segundo semestre. El gobierno, por su parte, aumentó el gasto fiscal en junio.
El impacto de la guerra comercial con Estados Unidos parece limitado hasta ahora, pero una escalada del conflicto podría enfriar aún más el crecimiento.
Comercio con Europa
Cong dijo que el gobierno puede enfrentar una guerra comercial más intensa. Para ello continúa abriendo la economía, impulsando la inversión extranjera directa y reduciendo los aranceles, afirmó, y citó el creciente intercambio comercial con Europa y el sudeste asiático.Las exportaciones de China a la Unión Europea aumentaron 11,3 % en los primeros siete meses de este año, mientras los envíos al sudeste asiático crecieron 17,9 %, según cifras de aduanas.
El funcionario afirmó que la campaña para reducir el endeudamiento seguirá adelante en una forma “limitada, gradual y ordenada”, e incluirá el evitar la creación de nueva deuda de los gobiernos locales y de obligaciones públicas implícitas.
“La simple expansión de la inversión difícilmente puede generar beneficios económicos y sociales. Tenemos que pensar en una inversión eficiente”, afirmó y agregó que más que la construcción de nuevas autopistas se considerarán proyectos de infraestructura para educación y salud.
Conversaciones entre las partes
China enviará al viceministro de Comercio, Wang Shouwen, a los Estados Unidos para mantener conversaciones comerciales de bajo nivel a fines de agosto, en lo que constituye el primer intercambio de funcionarios desde que se interrumpieron las negociaciones anteriores hace dos meses.
La delegación china encabezada por Wang se reunirá con un grupo estadounidense a cuyo frente estará David Malpass, subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro, por invitación de EE.UU., dijo el jueves el Ministerio de Comercio de China en una declaración en su sitio web.
La noticia mejoró el sentimiento sobre el riesgo en las operaciones asiáticas, y los futuros del Índice S&P 500 aumentaron 0,4 %. El yuan offshore se fortaleció frente al dólar por primera vez en siete días.
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Para reanudar las negociaciones comerciales con EE.UU. China debe ofrecer un paquete de medidas, según Jacob Parker, vicepresidente para operaciones en China del Consejo Empresarial EE.UU.-China en Pekín. China tiene que hacer una oferta que reduzca el superávit comercial bilateral, baje los aranceles de importación, proporcione mejor protección de la propiedad intelectual y ponga fin a la transferencia obligatoria de tecnología, dijo Parker este mes.
Sin duda habrá cautela, según Gai. “Incluso si los altos funcionarios llegan a un acuerdo, las cosas podrían cambiar de todos modos, ya que el presidente Trump puede cambiar de opinión con facilidad. Ya ha pasado”.