China y Estados Unidos han anunciado un gran acuerdo para reducir las tarifas sobre los bienes electrónicos alrededor del mundo, dándole un cierre exitoso a lo que se había convertido en una importante prueba para la capacidad de las dos economías más grandes del mundo de negociar acuerdos comerciales.
El acuerdo, que fue revelado el martes en Pekín, pone fin a casi 18 meses de un punto muerto que había congelado las negociaciones entre más de 50 países para actualizar el Acuerdo de Información Tecnológica (AIT) de 1996.
Este pacto aún debe ser firmado por los otros países involucrados en las conversaciones del AIT, que se han llevado a cabo en la Organización Internacional de Comercio. Se espera que la aprobación se dé durante las próximas semanas, aunque el acuerdo entre Estados Unidos y China no cubre televisiones de pantalla plana o monitores que pueden generar mayores irritaciones para los grandes productores, como Japón o Corea del Sur.
John Neuffer, un lobista que ha estado siguiendo las discusiones del AIT para el Consejo de Industria de las Tecnologías de la Información, con sede en Washington, dijo que Estados Unidos y China aún deben trabajar fuertemente para lograr la aprobación de los demás países AIT.
“No hemos terminado”, dijo Neuffer en una entrevista telefónica desde Pekín. “China se anuncia como un gran poder. Sería un paso positivo hacia adelante que jugara un papel concreto cumpliendo con el resto del acuerdo”.
Una vez implementada, la actualización de AIT reduciría sustancialmente las tarifas y liberalizaría el comercio en más de 250 categorías de productos de alta tecnología, desde audífonos inalámbricos hasta semiconductores nuevos y aparatos médicos.
China frustró las conversaciones en noviembre pasado cuando buscó la exclusión de más de 100 categorías de productos. Desde entonces se ha producido un debate interno entre los distintos ministerios de China, que rivalizaron en torno al tema y complicaron los intentos de Estados Unidos y de otros por convencer a China, que de lejos es el exportador más grande de productos de tecnología de la información, de que ganaría al eliminar las barreras tarifarias alrededor del mundo.
Pekín redujo drásticamente su lista de productos excluidos a unas pocas docenas a comienzos de este año. Las discusiones con Estados Unidos durante las últimas semanas se han enfocado en menos de 10 categorías de productos, incluyendo semiconductores de última generación, sofisticadas herramientas de medición empleadas en manufacturas y tarjetas de venta para descargar juegos electrónicos y software.
Apenas la semana pasada, los funcionarios de Estados Unidos decían estar frustrados con China, pero durante los últimos días las discusiones se retomaron en Pekín y para el lunes ambos lados estaban intercambiando los textos finales y las traducciones en torno a un acuerdo.
El último tema sustancial fue si hacer el anuncio el martes, como parte de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, o durante la visita de Estado del miércoles por parte del presidente Barack Obama.