La multinacional Claro, subsidiaria de América Móvil y propiedad de Carlos Slim, está navegando, literalmente, sobre las aguas de Cartagena en una barco francés con una tripulación experta en ingeniería y telecomunicaciones. Viene, como dirían los marinos, de puerto en puerto con una estratégica misión: desplegar el cable submarino que les permitirá a los colombianos tener una mejor velocidad en la transmisión de datos, voz y, claro, en resumidas cuentas, una óptima comunicación. Esto le costará a la compañía US$200 millones.
El trabajo comenzó en Miami, bajó por el Caribe extendiendo fibra óptica y ya ha navegado a la par con un segundo barco que también extiende red, por República Dominicana, Brasil y ahora lo hacen en Barranquilla y Cartagena.
Sólo queda Honduras para establecer, advierte Mauricio Escobedo, presidente de Claro fijo, antes Telmex, la nueva generación en telecomunicaciones con mejores velocidades de descarga y transmisión de información.
El barco, llamado Marseille, va soltando el cable en las zonas con mayor profundidad y lo va enterrando en las más cercanas al nivel del mar con el modelo usado por los campesinos: el arado. En la proa tiene una gigante estructura que se va abriendo camino en las zonas que geográficamente se permite por normatividad internacional y dos enormes poleas dejan caer las fibras que, a comienzos de 2014, estarán al servicio de usuarios de la empresa mexicana.
Al navío le caben 7.000 kilómetros de cable, suficiente para llegar desde Francia hasta Colombia cruzando el Atlántico. A cada una de las fibras, del tamaño de un cabello, le hacen en la embarcación una prueba eléctrica y una óptica, que básicamente demuestra su potencial para transmitir datos. Si se detecta algún problema, se corta el cable y se inicia el proceso nuevamente para tenderlo de nuevo en el agua. El proceso es tan especializado, que por cada fibra de estas, al final, se pueden transmitir hasta 100 gigas.
Alcatel-Lucent es el encargado de desplegar esta red bajo el agua, a 6.000 metros de profundidad, lo cual sólo 32 empresas en el mundo realizan y puede, tras analizar cada metro cúbico por el que va cruzando el barco, desplegar entre 20 y 200 kilómetros diarios de cable. Este es el séptimo tendido que se hace en aguas colombianas.
Uno de los más recientes lo había hecho la multinacional Telefónica, el segundo operador más grande en el país en materia de telecomunicaciones.
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@EdwinBohorquezA