Al contrario de lo que pueda pensarse, el tiempo está a favor de Ecopetrol. Más allá de la actual coyuntura, donde la fuga de capitales hacia el mercado bursátil de EE.UU. causó una caída del orden de 25% en el precio de su acción en Colombia (de los $5.710 en los que llegó a cotizarse, hoy se transa a niveles cercanos a $4.100), la estatal petrolera tiene entre sus planes una jugosa emisión de bonos que promete llamar la atención del mercado.
Se trata de un monto aprobado por el Gobierno de $3 billones, con un horizonte de pago de entre 3 y 30 años, con los que busca soportar su actual plan de inversiones, con proyectos que suman US$15 millones. Este plan cuenta desde ya con la aprobación de la agencia Fitch que, de acuerdo al alto perfil financiero de la compañía y al aumento tanto de su producción como de sus reservas, le concedió la calificación AAA con perspectiva estable.
El siguiente paso es la estructuración de la emisión. Las apuestas de los analistas indican que se extenderá por lo menos hasta el final del año, buscando un escenario bursátil más favorable que el actual, definido por una corrección de precio.
“Las altas cotizaciones del año pasado revelaban que Ecopetrol tenía un precio sobre su valor en libros de cinco veces, mientras que el promedio para las compañías del sector a nivel regional e internacional era de dos veces”, explica Diana Mosquera, analista de la firma Global Securities, quien cree que el panorama en el segundo semestre favorecerá al título: “Entrará en funcionamiento el primer tramo del Oleoducto Bicentenario, que promete traerle más eficiencia en transporte y menos costos operativos; además se verán los efectos de la demanda a favor por el campo Quifa, que disputó con Pacific Rubiales, que le permitirá aumentar la producción en el tercer campo petrolero más grande del país”.
Esas perspectivas traen buenos indicios de cara a la billonaria emisión de deuda. A su favor juega el hecho de que el Estado colombiano sea el accionista mayoritario de la petrolera, con una participación del 89%, y que en sus decisiones corporativas pesen más los argumentos técnicos que los políticos. Una prueba de la efectividad de esta fórmula se vio en diciembre de 2010, cuando colocó bonos por $1 billón y recibió demandas de compra de $3 billones.
Sin embargo, el panorama también muestra algunas nubes grises. La autorización del Gobierno establece que el endeudamiento sea en Colombia, en pesos, con mayores costos que si se realizara en el exterior, en dólares, causando suspicacias en el mercado.
“Se está haciendo política monetaria con Ecopetrol, con la plata de los accionistas minoritarios. Se va a emitir deuda en pesos, a un interés alto, para invertir en dólares a niveles inexistentes. Es más barato que la empresa monetice sus reservas internacionales, pero eso implicaría que la tasa de cambio se desplome a $1.500”, aseguró un analista que pidió la reserva de su nombre.