El cofundador de la plataforma Uber y otrora CEO Travis Kalanick ha vuelto a vender acciones este mes, esta vez por US$350 millones, elevando sus ingresos a más de US$2.100 millones desde que finalizó el período de bloqueo a la venta de acciones el 6 de noviembre.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta?
Solo en ese mes, Kalanick vendió 53.000 acciones en un lapso de doce días. Esto, sumado a las ventas de diciembre, sobrepasan los US$1.600 millones en acciones. La participación restante del empresario de 43 años en la compañía de transporte ahora representa aproximadamente una quinta parte de su fortuna de US$3.000 millones, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg, frente al 75% antes del fin de período de bloqueo a la venta de acciones.
De acuerdo con la agencia de noticias, un informe del 11 de noviembre a las autoridades reguladoras indicaría que Kalanick podría deshacerse de toda su participación en poco tiempo. El multimillonario, que co-creó el servicio de alquiler de coches con conductor en 2009, está saliendo de cada vez más acciones tras haber dejado la compañía en 2017, en medio de acusaciones de sexismo y acoso en el trabajo.
En 2014, un perfil de la revista GQ reveló unas escandalosas declaraciones en las que Kalanick llamaba a su compañía “Boo-ber”, haciendo un juego de palabras entre “boobs” o “pechos”, en inglés, y Uber. A ello se le sumaron situaciones de acoso o discriminación y sospechas de robos de tecnología. Kalanick fue acusado de haber alentado este tipo de prácticas al interior de la empresa.
Tres años después, el empresario se vio obligado a ceder ante la presión de cinco grandes inversores del grupo y dejó su cargo en medio de otras dimisiones en serie. «Quiero a Uber más que a nada en el mundo y, en este periodo difícil de mi vida personal, he aceptado la petición de los inversores de retirarme para que Uber reanude su desarrollo en lugar de verse parasitada por las dificultades», aseguró en ese entonces mediante un comunicado.
Aunque Kalanick se rehusa a explicar el motivo de sus ventas, se cree que buscará destinar esos dineros en otras inversiones.
En 2018, el multimillonario creó un fondo para invertir en propiedades inmobiliarias, comercio electrónico e innovación emergente en China e India. Una de esas inversiones es CloudKitchens, que financió con US$300 millones y consiste en tiendas de comida para llevar que no disponen de instalaciones para que la gente cene allí. El proyecto ha recibido además un financiamiento de US$400 millones del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.
Garrett Camp, el co-fundador de la empresa, también ha reducido su apuesta este año. Ha vendido alrededor de US$35 millones en acciones, una pequeña parte de su participación de US$2.100 millones. Por su parte, el responsable ejecutivo del grupo, Dara Khosrowshahi, compró alrededor de US$7 millones en acciones el pasado 18 de noviembre.
Actualmente, la compañía se encuentra en el ojo del huracán luego de que un regulador del Reino Unido decidiera revocar su licencia en Londres, medida que Uber está apelando. De acuerdo con Transport for London, el permiso le fue negado por no verificar las identidades de sus conductores ni salvaguardar el servicio para los pasajeros. Al menos 14.000 viajes en la ciudad involucraron a conductores que no eran quienes dijeron ser.