¿Qué puede hacer usted con su nueva casa de US$120 millones? Visitarla los sábados y domingos.
La familia india multimillonaria Poonawalla acordó pagar esa suma por la antigua residencia de un maharajá en Bombay que hasta hace poco era el consulado de los Estados Unidos en la ciudad. Los dueños del mayor fabricante asiático de vacunas podrían usarla unos dos días por semana.
“Siempre viajábamos a Bombay los fines de semana”, declaró Adar Poonawalla, máximo responsable ejecutivo de Serum Institute of India Ltd., en una entrevista celebrada en Pune, donde vive, a unas cuatro horas de Bombay. “Tenemos carreras de caballos los fines de semana en Bombay. No vamos a viajar a menudo”.
Lincoln House, como se denominaba el edificio mientras perteneció a los EE.UU., se levanta en un lote de dos acres (8.000 metros cuadrados) sobre la costa del mar Arábigo en el barrio de Breach Candy del sur de Bombay. El precio de 8.000 millones de rupias (US$120 millones), que incluye impuestos y otros gravámenes, es un récord para una venta residencial, de acuerdo con los informes de medios como Livemint.com.
Por su historia, Lincoln House ha sido declarada patrimonio cultural y no puede sufrir reformas fundamentales. Pero eso no disuadió a Poonawalla.
“Esperamos ampliar los ambientes. Como estaba diseñada como consulado, hay muchas salas de seguridad y de espera”, dijo Poonawalla. “Tendremos que demoler lo que podamos internamente. Tendremos que redecorarla, con permiso del gobierno”.
Maharajá de Wankaner
Poonawalla quiere mejorar el aspecto de la fachada, “quizá construyamos otro piso, pero depende de las autorizaciones”.
La propiedad fue construida en 1938 por el maharajá de Wankaner y vendida al gobierno de los EE.UU. en 1957 con un alquiler por 999 años. En ella funcionó el consulado durante más de medio siglo, hasta que la creciente demanda de visas hace un año llevó a EE.UU. a trasladar las actividades a un lote de 10 acres del barrio de Bandra-Kurla, en el norte de Bombay.
“En una ciudad como Bombay, uno probablemente no tenga una oportunidad como esta en los próximos diez a veinte años”, explicó. “Conseguir un lote de dos acres en una ciudad como Bombay es prácticamente imposible”.