Después de algunas visitas de inspección que realizó la Superintendencia de Sociedades a la constructora Carlos Collins (encargada del la construcción del tunel de la Linea) determinó que la compañía no estaba realizado su objeto social, sumado al incumplimiento de la obligación legal de renovar su matrícula mercantil. Por tanto este lunes la entidad de vigilancia ordenó la liquidación de la constructora.
De acuerdo con informes presentados por el revisor fiscal de Carlos Collins “no presenta retención en la fuente desde 2014; debe impuesto de renta de 2013 por $1.521 millones, impuesto de renta de 2015 por $64 millones, impuesto a la riqueza año 2016 por $199 millones e impuesto al valor agregado periodo 1 de 2016 por $17 millones por lo que la Dian tiene embargadas las cuentas bancarias de la sociedad”.
Así mismo, por la reciente decisión la constructora queda inhabilitada para desarrollar actividades comerciales y solo conserva su capacidad jurídica para desarrollar los actos necesarios para la liquidación judicial.
Por su parte, el ex representante legal de la compañía, Carlos Guillermo Collins, deberá entregar a la supe sociedades una detallada rendición de cuentas financieras de la compañía. Se espera que el proceso inicie en el mes de febrero, debido a la suma de $76.383 millones que acumula en obligaciones.