El PIB en la segunda economía más grande del mundo aumentó 7,7% en el cuarto trimestre, en comparación con el mismo período del año pasado. Es una desaceleración con respecto al crecimiento de 7,8% en el tercer trimestre, según cifras publicadas por el gobierno el día lunes.
El crecimiento de 7,7% para todo 2013 fue similar al crecimiento para todo el año en el 2012, gracias en buena medida a la fuerte inversión en “miniestímulos” durante el tercer trimestre del año pasado, que le permitió una bonanza temporal a la economía. Los economistas esperan que el crecimiento del PIB para China durante todo el año en 2014 sea de aproximadamente 7,4%. Es el ritmo más lento desde 1990, cuando Beijing enfrentó sanciones internacionales a causa de la masacre en la Plaza Tiananmen, en 1989.
Este año se espera una desaceleración en el crecimiento, al tiempo que la administración del presidente Xi Jinping introduce reformas para atender los desequilibrios que han resultado del modelo de crecimiento del país, alimentado por el crédito e impulsado por la inversión.
“El crecimiento en China parece que se desacelerará un poco más durante este año”, dijo Mark Williams, el principal economista para China de Capital Economics. “El paquete de reforma que los líderes han diseñado con el tiempo aumentará el crecimiento, pero en el corto plazo la demanda se verá disminuida por los esfuerzos por controlar la expansión en el crédito”.
Una de las preocupaciones más grandes para los administradores públicos de China ha sido el rápido aumento de la deuda, de la cual mucha se ha canalizado a través del poco regulado sistema bancario en sombras. Luego de mantenerse estable en aproximadamente 130% del PIB durante la mayoría de la década de 2000, la deuda total en China comenzó a aumentar considerablemente luego de la crisis financiera de 2008, y llegó a más de 200% del PIB para el final de 2013.