De manera drástica el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo sus proyecciones de crecimiento de la economía mundial para 2009. Lo ubicó en 0,5%, el más bajo desde la II Guerra Mundial.
En noviembre el FMI había pronosticado que el Producto Interno Bruto (PIB) del planeta se iba a situar en un 2,2% este año, pero corrigió sus cálculos debido a la intensificación de los problemas en el sector financiero y el derrumbe de la confianza de los consumidores y las empresas, según dijo Olivier Blanchard, su economista jefe, quien agregó que “existe un círculo vicioso tóxico entre el sector financiero y la economía real”. Para EE.UU. previó un crecimiento de -1,6%, el de China en 6,7% y la zona euro -2%.
El Fondo considera también que las entidades financieras del mundo perderán en 2009 US$2,2 billones por sus inversiones en títulos estadounidenses por causa de la crisis.
Los efectos también se sentirán fuerte en América Latina. Por ello, el FMI estimó que la región crecerá este año 1,1%. El organismo multilateral previó que se resentirá como consecuencia del empeoramiento de las economías de los países emergentes, la caída de la demanda de sus exportaciones y el colapso de los precios de las materias primas, a lo cual se agregan las dificultades para el acceso a financiación externa.
De acuerdo con Gustavo Ramírez, decano de economía de la Universidad de la Sabana, “reducir las proyecciones es decirse la verdad sobre que la economía mundial tiene un ritmo más lento en el sector real, que se traduce en menor producción y consumo. El fenómeno es mundial porque las economías están más interconectadas que hace unos años”.
Para el caso de Colombia, el FMI ubicó la proyección de crecimiento en 2,0%, Venezuela -2%, Perú 5%, México -0,2% y Brasil 1,8%.
En noviembre, el FMI había pronosticado que la región iba a crecer 2,5% en 2009, pero el entorno internacional ha empeorado desde entonces.