La cotización del petróleo cerró con una fuerte baja este viernes en Nueva York, lastrada por los datos del desempleo en Estados Unidos, que frustraron las expectativas del mercado sobre la creación neta de puestos de trabajo.
El barril de «light sweet crude» (WTI) para entrega en septiembre bajó 95 centavos, a 106,94 dólares, en el New York Mercantile Exchange (Nymex).
En Londres, el barril de Brent del Mar del Norte para entrega en septiembre, cerró a 108,95 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE), una caída de 59 centavos con respecto al cierre del jueves.
Tras un repunte de casi 3 dólares el jueves por el optimismo de los inversores sobre las perspectivas de la economía estadounidense, los datos de empleo y desempleo de julio cayeron como una ducha fría en el mercado.
«Se trata del dato macroeconómico más importante para el mercado y para la Reserva Federal, y fue decepcionante», destacó Phil Flynn, de Price Futures Group.
La tasa de desempleo bajó 0,2 puntos a 7,4%, tocando un mínimo desde 2008, pero la creación neta de empleos de 162.000 puestos, fue menor a las expectativas de los expertos que proyectaban un nivel de 175.000.
Además los datos de las contrataciones de mayo y de junio fueron revisados a la baja.
Este es un informe «especialmente débil«, destacó Carl Larry, de la firma Oil Outlook and Opinions, quien explicó que este dato es malo para las perspectivas de la demanda de crudo en el segundo semestre.
«Una menor creación de empleo implica menos crecimiento y menos consumo de petróleo», dijo por su parte Flynn.
La caída de los precios fue frenada por las declaraciones del presidente de la sede regional de la Reserva Federal en Saint Louis (Misuri), James Bullard, quien insinuó que el banco emisor podría esperar un poco antes de disminuir las compras de bonos.
La Fed debería esperar a tener los datos del segundo semestre antes de tomar una decisión sobre el futuro de la política monetaria.
Por otro lado, según los analistas, los datos de empleo anticipan que la Fed mantendrá en el corto plazo una política monetaria expansiva.
En el frente de la oferta, la advertencia difundida este viernes por Estados Unidos para sus ciudadanos en el extranjero de que la red Al Qaida podría lanzar un ataque, sumaron una «prima de riesgo» al mercado, dijo Flynn.
«Esto desliza la posibilidad de un ataque de gran magnitud contra un país productor de petróleo, y hace temer que hayan problemas de aprovisionamiento», explicó el experto.