No obstante, el aumento en las tasas de interés está limitando un alza en los precios de las acciones, moderando la efervescencia que generó el anuncio de largueza por parte de los bancos centrales.
El S&P 500 aumentó 0,4% y ganó 5 puntos para llegar a 1.620, al tiempo que Wall Street reabrió luego del festivo del Día de la Independencia. Sin embargo, el FTSE Eurofirst 300, que había aumentado 2,4% en la sesión anterior, cerró provisionalmente con una baja de 1,2%.
El consenso de los analistas ha sido que se sumarían 165.000 empleos netos en junio y que la tasa de desempleo caería de 7,6% a 7,5%, según Reuters. Según el informe, se crearon 195.000 empleos nuevos y la proporción de la fuerza laboral que buscaba trabajo no cambió. El aumento de puestos para los meses anteriores también se revisó al alza.
Algunos analistas argumentaron que este crecimiento en los empleos no fue lo suficientemente fuerte para motivar el fin del relajamiento cuantitativo por parte de la Reserva Federal (Fed).
“El informe de empleo de hoy arroja señales alentadoras para el mercado de empleo de los Estados Unidos”, dijo Annalisa Piazza, de Newedge Strategy.
“Habiendo dicho esto, todavía tenemos dudas con respecto a la fortaleza que subyace a la economía de los Estados Unidos y descartamos que los datos de hoy sean suficientes para convencer al Comité Federal de Mercados Abiertos de que la reducción del programa de relajamiento cuantitativo tendrá que ocurrir en una fecha anterior al tercer trimestre de este año”.
No obstante, el fuerte aumento en los retornos de los Estados Unidos y la caída de US$34 en el precio del oro, para llegar a US$1.215 la onza, apunta a que algunos sectores del mercado son cautos con respecto a la señal que envía el alza aguda en los costos de los préstamos.
Los retornos sobre los bonos del Tesoro a 10 años aumentaron 19 puntos base, para llegar a 2,70%, su punto más alto desde agosto de 2011.