Los próximos meses serán determinantes para que en el país haya no sólo mayor cobertura, sino mejor calidad de servicios móviles. Este martes, el Gobierno anunció el inicio del proceso de subasta de la banda de 700 MHz, considerada la joya de la corona del espectro radioeléctrico, que es la autopista por donde viajan las telecomunicaciones. En esa autopista hay bandas que permiten viajar a alta velocidad, pero cortas distancias –y se conocen como bandas altas–, y otras que dejan ir más lejos, pero más lentamente –bandas bajas–. La de 700 MHz es la más apetecida por los operadores, precisamente porque tiene gran alcance y es menos susceptible a las interferencias, pero también porque ofrece altas velocidades.
Según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Mintic) y la Agencia Nacional del Espectro (ANE), la idea con la asignación del espectro de 700 MHz, conocido como Dividendo Digital, es llegar a los lugares del país que aún no tienen cobertura, mejorar los servicios actuales, masificar los de cuarta generación (4G) y que el espectro radioeléctrico se use con mayor eficiencia. No hay que olvidar, sin embargo, que el Gobierno ya había anunciado el inicio de este proceso de subasta en 2015, pero durante todo el 2016 el tema estuvo congelado.
Actualmente, en el total de conexiones a internet que hay en el país, las de tercera generación (3G) aún superan las de 4G, pues mientras el 29 % son de esta última, el 30 % son 3G. El resto es internet fijo. Para hacerse una idea, con tecnología 4G descargar una foto le puede tomar un segundo, mientras que con 3G puede llegar a ser cerca de medio minuto.
Con la última subasta de espectro para 4G, llevada a cabo en 2013, el Gobierno tuvo ingresos por $700.000 millones, al tiempo que el mercado pasó de tener tres operadores a ocho. Según el Mintic, todos estos podrán participar en la nueva puja, en la cual el Gobierno entregará cuatro bloques de la codiciada banda: uno de 30 MHz, otro de 20 MHz y dos bloques de 10 MHz; además, 5 MHz en la banda de 1.900 MHz. Habrá precios base para cada banda, que aún no han sido publicados. En el Dividendo Digital, finalmente, se reservarán 20 MHz para el Estado, con el fin de que puedan eventualmente ser aprovechados para redes de telecomunicaciones de emergencia.
Organizaciones como 4G Americas (hoy 5G Americas) habían señalado que con las reglas vigentes en el país, Movistar y Claro no podrían participar de la subasta, debido a que están muy cerca de los límites o topes que son permitidos en las llamadas bandas bajas, como la de 700 MHz. Ese tope hoy es de 30 MHz y los dos principales operadores del país son los únicos que tienen presencia allí, con 25 MHz cada uno. Un proyecto de decreto publicado al tiempo con el proyecto de resolución de la subasta, que estará en consulta pública hasta el próximo 7 de marzo, establece que los topes suben hasta 45 MHz y a 90 MHz en las bandas altas, en las cuales actualmente el máximo es 85 MHz.
En la subasta de 2013, los operadores asumieron compromisos como entregar 500.000 tabletas para estudiantes y profesores de escuelas públicas y cubrir el 100 % de las cabeceras municipales con 4G en cinco años. En este caso, deberán modernizar gradualmente la infraestructura móvil existente en 2G y 3G, ampliar la cobertura en el país hasta centros rurales pequeños con tecnología móvil de banda ancha e instalar un número de zonas públicas de internet inalámbrico (wifi) de acuerdo con la participación en el mercado de cada compañía.
Consultados por este diario, Tigo y Movistar aseguraron estar estudiando la norma, por lo cual no se pronunciarán por ahora. Otros, como Claro y ETB, al momento de esta publicación, aún no habían dado una respuesta.
Lo cierto es que más espectro para servicios móviles tendrá un impacto en el mercado y para los usuarios. Actualmente, en las principales ciudades del país, aunque el promedio de la velocidad de descargas en internet móvil es de banda ancha, casi el 3 % de las llamadas se caen, y en general la penetración de los servicios de datos sobre la población llega al 44 %. Además, según estimaciones del Gobierno, en 2026 el tráfico de telecomunicaciones en el país podría aumentar entre 8 y 20 veces. Lo mejor es ir preparándose.