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Desempleo: más retos que festejos

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, acogió la cifra de desempleo nacional correspondiente a Septiembre 2011 con beneplácito.

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Por segunda vez desde la crisis de finales de los 90’s el indicador descendió del 10%, cumpliendo antes de lo esperado, con una de sus promesas de campaña: tasa de desempleo de un solo dígito.

El logro no es minúsculo teniendo en cuenta que el contexto internacional ha sido adverso en los últimos meses. Como siempre, una vez alcanzada una meta se deben plantear otras más exigentes. La primera es mantener este indicador en un dígito; la segunda es fijar como próximo objetivo, la tasa de desempleo media latinoamericana aproximadamente en 7%, y la última, continuar trabajando para que el empleo formal sustituya al informal.

De acuerdo al mismo estudio de empleo, en Colombia hay cerca de 20 millones de personas trabajando. Las cifras de la Superintendencia Financiera muestran que un poco más de 5 millones de trabajadores cotizan activamente en los fondos de pensiones, lo que equivale a sólo el 25% de los que se considera, están trabajando. Otra forma de dimensionar el problema es con la tasa de subempleo, aquellos que se sienten subutilizados en su actividad actual (formal o informal), la cual supera el 40%.

Varios sindicatos han manifestado su desconfianza sobre el cálculo de desempleo asegurando, como es tradicional, que la situación es peor de lo que sugiere el dato. Tal vez la cifra dejaría de resultar tan optimista si a la tasa de desempleo se suma la proporción de subempleo y concluyen que existe una insatisfacción superior al 50% con relación al mercado laboral. Esto puede ser un mejor indicador del estado de la economía en general.

El otro argumento que defienden los sindicatos es que el salario mínimo debe ser ajustado en una mayor proporción y de esta forma, la población estará mejor. Dos preguntas surgen al considerar esta recomendación. La primera es, si los ajustes actuales son tan bajos ¿por qué no hay más demanda laboral, es decir más oferta de puestos de trabajo?

La segunda pregunta es tal vez más preocupante para los defensores del salario mínimo. De acuerdo con un estudio de 2010, el 80% de los hogares tiene un ingreso mensual inferior al salario mínimo vigente. Si asumimos que en una casa trabaja más de una persona, entonces ¿cuál es la proporción de la población beneficiada con el ajuste del salario mínimo?

Este escrito no da solución a la problemática, pero pretende que retorne la discusión sobre si es bueno flexibilizar el concepto de salario mínimo para que abarque a más personas o seguir mintiéndonos cada final de año con la discusión del ajuste anual.

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