La crisis económica es la clave de las elecciones en EE.UU., aunque el paso del huracán Sandy ha terminado por desplazar la atención de los norteamericanos hacia otras necesidades más urgentes. Este viernes se publicó el informe mensual de desempleo, según el cual este indicador subió a 7,9% en octubre, pese que se crearon 171.000 puestos laborales, según el Departamento de Trabajo.
La cifra representa un alza de 0,1 puntos porcentuales con respecto a septiembre. El número de nuevos puestos de trabajo representa un aumento de 16% con respecto al mes anterior y es superior a las proyecciones de los analistas, que esperaban 125.000 puestos netos.
El aumento del desempleo fue sin duda utilizado por los republicanos para criticar la política económica de Obama, tal como lo han hecho durante toda la carrera hacia la Casa Blanca. Mitt Romney, afirmó que la tasa de desempleo revela la «virtual paralización» de la economía en Estados Unidos.
«La tasa de desempleo es más alta que cuando el presidente (Barack) Obama asumió el gobierno, y todavía hay 23 millones de estadounidenses que buscan un empleo», añadió Romney.
Sin embargo, el momento en que se publica el informe, aunque falten apenas cuatro días para los comicios presidenciales, no es del todo favorable para la campaña conservadora: lo que ahora mantiene la atención de los estadounidenses es el paso de Sandy y la gestión de su presidente frente al fenómeno climático, que le ha servido para repuntar a última hora en la contienda electoral.
Los errores de la campaña republicana hacen que su victoria en Ohio, un estado clave, se vea cada vez más lejana. Otros estados definitivos como Nevada, Colorado y Florida, donde el voto hispano será crucial, tampoco favorecen al partido conservador.