La difícil situación económica que afrontan varias familias de escasos recursos hace que el comercio de barrio se acomode a esa nueva realidad. En ocasiones sólo se cuenta con $2.000 para hacer el almuerzo de una pequeña familia y hay que estirarlos sabiamente para que alcance.
Durante el City Tech, la primera feria de tecnología de consumo de entretenimiento que se realiza hasta hoy en la capital del Atlántico, un grupo de emprendedores está aplicando en Barranquilla una iniciativa de origen chileno para lograr disminuir los cobros de empaquetamiento de los productos de primera necesidad.
Se trata de un sistema de venta que permite obtener productos básicos como arroz, frijol, lenteja y garbanzos a precios más accesibles que los ofrecidos por los supermercados o las tiendas de autoservicio mediante un dispensador de granos que le entrega pequeñas porciones desde $200. “Mediante un envase retornable, que se compra por un sola vez, el cliente de la tienda puede comprar la cantidad del grano que escogió y dependiendo del dinero que tenga”, señaló Daniel Bayram, director comercial de Algramo Colombia.
“Nosotros proponemos optimizar el modelo de negocios tradicional, eliminando la intermediación y reduciendo costos de empaquetado, mercadeo y distribución para hacer que estos mismos productos en las tiendas de barrio cuesten hasta un 30 % menos para los consumidores finales”.
Esta firma de emprendimiento lleva tres meses en el mercado local, “el primer mes logramos estar en 10 tiendas, el segundo con 23 y el tercer mes con 41 tiendas, todas en Barranquilla”, puntualizó Bayram añadiendo que la meta cercan, no más de dos años, es expandirse a ciudades como Bogotá, Cali, Medellín Santa Marta y Manizales, plazas las que han mostrado el interés por tener los dispensadores.
El precio por porciones de los granos se calcula por el costo del bulto en centros mayoristas y los emprendedores de Algrano pretenden que los precios de sus productos registren las menos fluctuaciones posibles. “Nosotros intentamos mantener los precios por tres meses para que no se muevan con la inflación y con la economía nacional, eso implica que si el precio del arroz sube y nosotros lo habíamos comprado en mejor precio no lo vamos a subir en el dispensador”.
El siguiente paso de esta firma es implementar dispensadores de detergentes y comida para mascotas.