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Divergencia

Divergencia puede ser la mejor manera de caracterizar las proyecciones de los mercados para el 2012 por parte de los analistas. La dispersión de estimaciones entre múltiples analistas es una señal significativa que el panorama del 2012 podría ser bastante volátil.

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Las razones recaen en un sinnúmero de factores. El desenvolvimiento de la crisis europea será el principal foco de atención para los mercados, desde emisiones y renegociaciones de deuda gubernamental, evolución de los patrimonios bancarios, ajustes en las clasificaciones de riesgo, desempeño económico, entre otros. Así las cosas, un potencial colapso del Euro, improbable pero no imposible, desencadenaría una nueva recesión mundial.

Asimismo, existen otras preocupaciones en variables económicas, financieras y sobre todo políticas. Pese a recientes cifras positivas, no resulta clara la magnitud de la desaceleración economía china y la solución a sus desequilibrios internos. Además, este año hay elecciones en EE.UU. Francia, India, México, Corea del Sur, Rusia y renovación del liderazgo político en China. Todo ello acarrea una dosis adicional de incertidumbre de corto plazo. En particular, es posible que el debate político en EE.UU. afecte nuevamente la confianza de los consumidores norteamericanos tal y como ocurrió en agosto pasado por el debate del techo de la deuda pública.

Finalmente, se encuentran presentes los riesgos geopolíticos, posiblemente los más difíciles de cuantificar, como lo son el nuevo liderazgo en Corea del Norte y las crecientes tensiones en Medio Oriente (Siria) e Irán, por mencionar algunos casos.

En este contexto, BlackRock considera que el escenario más probable es un crecimiento global somero, liderado por países emergentes, con EE.UU. creciendo al 2% y Europa en recesión. En cuanto a los mercados, se espera alta volatilidad, con oportunidades importantes en algunos activos. Una forma de aplicar esta visión y balancear riesgos es emplear una estrategia de inversión diversificada, pero que aproveche oportunidades donde exista una alta convicción (por ejemplo, valorizaciones atractivas).

Así, se recomienda una aproximación neutral entre bonos y acciones. En el mercado accionario, EE.UU. y los mercados emergentes ofrecen valorizaciones interesantes en un entorno económico más sólido que opciones como Europa o Japón, pero se sugiere selectividad. Por ejemplo, en EE.UU. existen mejores condiciones para empresas de mega capitalización como aquéllas del índice S&P100 por encima de empresas pequeñas (más apalancadas), firmas financieras (con requisitos de capital cada vez mayores y expuestas a críticas en año electoral) o servicios públicos (bastante sobre valorizadas versus su historia y el mercado). En cuanto a sectores, energía parece ofrecer una oportunidad interesante bajo diferentes escenarios, tanto por ofrecer un punto de entrada atractivo, como elemento de cobertura ante la incertidumbre geopolítica. Entre los mercados emergentes, el índice MSCI Brasil resulta atractivo por cuanto su exposición significativa en energía, ofrecer acceso a una economía con una demanda interna sólida, y con un banco central que, con todo, cumplió con su meta de inflación en el 2011.

En un escenario más pesimista, un elemento de diversificación puede resultar el oro, especialmente el oro físico que no se tan ve afectado como las acciones mineras por los vaivenes del mercado, y cuya base de compradores es bastante diversificada – desde bancos centrales y hedge funds hasta joyeros e individuos-. Con un escenario base volátil, un dólar americano estable, tasas de interés bajas, bancos centrales posiblemente compradores, y un panorama de oferta relativamente inelástica, el oro mantiene condiciones positivas para mantener una tendencia relativamente positiva.

En bonos y monedas, se favorecen estrategias de crédito internacional grado de inversión, ya sea americano, latinoamericano o asiático, especialmente denominados en dólares. En monedas, se piensa que el dólar se mantendría relativamente estable, al menos en el 2012. Por un lado, el mercado reconoce que parte de la solución de la crisis europea es un Euro débil. Por otro lado, los países emergentes se encuentran bajando o manteniendo tasas de interés de referencia. EE.UU. aunque muy endeudado, seguirá disfrutando su capacidad de señoriaje, postergando el ‘día de la verdad’ para después del 2013.

En suma, el 2012 resulta complejo y volátil, con potenciales divergencias en el desempeño de diferentes mercados. Así, la mejor herramienta para enfrentar este contexto de inversión será mantenerse informados de los desarrollos en los mercados, identificar las oportunidades de compra y mantener una postura consistente con los objetivos de inversión de cada individuo o institución.

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