La cifra actualizada sobre el desempeño de la economía, dada a conocer el martes por el Departamento de Comercio, indicó que el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo a una tasa anual de 0,5% durante el trimestre julio-septiembre.
La lectura fue más débil que la contracción esperada hace un mes, de 0,3%, ya la más grave desde la tasa de contracción de 1,4% vista durante el tercer trimestre de 2001, cuando Estados Unidos atravesó su recesión más reciente.
El PIB mide el valor de todos los bienes y servicios producidos dentro de un país y es considerado el mejor barómetro de su desempeño económico.
a nueva lectura del PIB subrayó cuán rápidamente se deterioró la economía, mientras se intensificaron las crisis de vivienda, crédito al consumidor y financiera. La economía estadounidense tuvo una tasa de crecimiento anual de 2,8% en el segundo trimestre.
La cifra difundida el martes estuvo en línea con las previsiones de los economistas. El descenso de la estimación inicial reflejó principalmente un recorte aún más profundo en el gasto de los consumidores y una desaceleración más rápida de las exportaciones estadounidenses.
Los consumidores norteamericanos – la sangre vital de la economía del país – redujeron su gasto en el tercer trimestre a un ritmo de 3,7%. La lectura fue mayor de la de 3,1% informada inicialmente y marcó la reducción más grande desde el segundo trimestre de 1980, cuando el país estaba al borde de otra recesión.
Los consumidores están refrenando su gasto en medio de pérdidas de empleos, inversiones en fondos bursátiles desplomadas y una caída en el valor de las viviendas, situaciones que en conjunto los han hecho reacios a gastar.