En el marco de la novena edición de Expo AgroFuturo, el director ejecutivo del evento aseguró que es necesario crear plataformas en las que se integren nuevos tipos de ofertas y servicios para los productores colombianos, con el fin que los empresario vuelvan a mirar hacia el campo, por lo que es necesario incentivar la educación y el uso de la tecnología de la información en el sector.
Al darse a conocer las cifras del Censo Agropecuario ¿a qué debe comprometerse el Estado en este momento?
El Estado debe intervenir lo menos posible. Lo que pedimos es que cumpla una base mínima. Infraestructura, seguridad jurídica y seguridad para que los productores puedan trabajar tranquilos en el campo, el resto lo podemos hacer los empresarios. Con el Censo Agropecuario nos damos cuenta que las grandes falencias en el país están en el acceso a la educación, a créditos y a la tecnología, son los tres temas que no son nuevos, pero que se convierten en una radiografía y una herramienta de la que es importante ver como la vamos a utilizar y que políticas se van a establecer al respecto.
Uno de los temas del Censo es la migración de los jóvenes del campo, ¿cómo hacer que los jóvenes permanezcan en las zonas rurales?
Nosotros estamos tan rezagados. Aún oímos a la Federación de Cafeteros decir que el problema son los cosechadores, pero si no tuviéramos una mentalidad tan de corto plazo y pensáramos en largo plazo, estaríamos pensando en innovaciones que cambiaran esa forma de ver la industria. Qué bueno que en el futuro no hubiera cosechadores sino operarios de un tractor de cosecha, que no hubiera supervisores sino hayan operarios de drones que supervisen las plantaciones. La pregunta está en cómo migramos de esa economía, de la mano de obra que no genera valor a la mano de obra innovadora en el campo.
¿Qué innovaciones podrían implementarse?
Una es la tecnología de precisión y la otra de la información. Hoy los sistemas de información nos permiten tener tantos datos que ni siquiera somos capaces de procesarlos, para lo que existen programas que nos ayudan a tomar mejores decisiones sobre todo a los productores.
De alguna forma la propuesta que lanzó Santos junto a Marc Zuckerberg, creador de Facebook ¿iría en ese camino?
Es muy viable. Uber cambió las reglas de juego de una industria, pero se hace necesario que quienes diseñan y programan piensen en industrias que hagan mucho más eficiente el sector agropecuario.
¿No es difícil entonces capacitar al campesino para usar este tipo de tecnologías?
Hoy es difícil precisamente por ese rezago de educación que tiene el campo, pero si se empiezan a solucionar eso baches no van a ser problema. Hoy la penetración de los celulares es increíble, alcanza más del cien por ciento. El campesino tiene las herramientas, pero necesitamos aplicaciones que los campesinos adquieran facilmente.
El censo también demostró que grandes cultivos como el de palma están creciendo en el país ¿no hay riesgo de que caigamos en una enfermedad holandesa?
Estamos en una economía global, e tenemos que comenzar a pensar que nosotros todo no lo podemos producir, si hay países que pueden producir más competitivamente muchos productos, entonces la teoría que nosotros tenemos es exportar lo que nosotros somos más competitivos e importar lo que otros países son más competitivos y de esa forma compensamos esa balanza.
¿En que tiene que enfocarse Colombia?
Colombia tiene que enfocarse en palma, en frutas tropicales como la piña, limón Taití, el aguacate y cultivos de tardío rendimiento como el caucho, el cacao y la reforestación.
En cuanto a la misión rural ¿el Estado está siendo asistencialista con lo que propone?
Generalmente todas las propuestas que se han hecho son totalmente asistencialistas. Nosotros creemos más en un agro no de subsidios sino de incentivos, de productividad. Hay que establecer las políticas de la base mínima y dar las condiciones y que los empresarios hagan su tarea, nosotros creemos que es posible.
En cuanto a la subida del dólar ¿cómo afecta el agro en estos momentos?
Todo tiene sus aspectos positivos y negativos, pero el sector del agropecuario es uno de los ganadores. Si bien nosotros hoy importamos muchos de los insumos, gran proporción de los costos de producción son mano de obra que no están siendo afectados por el dólar. Entonces, la producción puede ser un poco más cara por ese concepto, pero las ventas de exportación dan muchos mejores rendimientos que vender en el mercado nacional.