Las estimaciones que se miden por la diferencia entre los retornos sobre los bonos del Tesoro a 10 años y los títulos del Tesoro Protegidos de la Inflación (TIP, por sus siglas en inglés), han aumentado a 2,27% con respecto a 2,10% el mes pasado.
Los TIP ayudan a aislar a sus portadores de la amenaza de un aumento en los precios, al tiempo que aumenta su valor cuando el índice de precios al consumidor aumenta con el ajuste de cada temporada. En cambio, los portadores de bonos a tasas fijas sufren cuando la inflación erosiona su valor.
El aumento en las expectativas del mercado con respecto a la inflación de EE.UU. acontece luego de un año difícil para el sector, pues este tipo de activo para 2013 tuvo enormes salidas de dinero de inversionistas y retornos negativos anuales, que son muy escasos. La inflación de EE.UU. cayó el año pasado, confundiendo a los compradores de TIP, que habían esperado una aceleración de los precios al consumidor a causa de la inyección de dinero de la Reserva Federal al sistema financiero, como parte de su política de relajamiento cuantitativo.
A medida que comienza el nuevo año, la modesta salida de dinero está siendo sopesada por la demanda por parte de los bancos centrales y otros inversionistas a largo plazo, que están enfocados en buscar protección de la inflación, pues son vistos como una oportunidad de compra luego del pobre desempeño de los activos en 2013.
Algo que también influye a los inversionistas es la opinión de que la Fed mantendrá una política relajada de casi cero sobre las tasas de interés de un día para otro, hasta que la inflación al consumidor sea mucho más alta.