Estados Unidos redujo su déficit comercial en setiembre, por tercer mes consecutivo, según cifras publicadas este jueves por el departamento de Comercio, como consecuencia del estancamiento de las importaciones.
En datos corregidos por variaciones estacionales, el déficit bajó a 43.100 millones de dólares, su nivel más bajo del año, contra 44.900 millones (cifra revisada) en agosto. En mayo y junio el déficit superaba los 50.000 millones.
Las importaciones de la primera economía mundial se mantienen casi estables desde junio, en torno a los 223.000 millones de dólares. Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de petróleo, se benefició de cuatro meses de baja del precio promedio de importación del crudo, aunque el mismo se mantiene elevado, a 101 dólares en setiembre.
Por el contrario, las exportaciones aumentaron en el período, batiendo el récord histórico de setiembre, alcanzando 180.400 millones de dólares.
Los industriales estadounidenses se benefician del vigor de los mercados emergentes, principalmente en los insumos para la industria (metalúrgica, química, etc.) y bienes de equipamiento (maquinaria, transportes, etc.).
En los cálculos del gobierno estadounidense, el comercio exterior en el tercer trimestre contribuyó en 0,2 punto porcentual al crecimiento de 2,5% anualizado registrado entonces. Esta contribución podría ser revisada al alza.