La tasa de desempleo ascendió al 8,1% en febrero, la más alta desde fines de 1983, al perderse 651.000 empleos.
El informe del Departamento de Trabajo reveló que continúa la ola de despidos masivos, en el intento desesperado de los empleadores de reducir sus costos.
La pérdida neta de 651.000 puestos de trabajo sobrevino tras las reducciones de la nómina en los dos meses anteriores, de acuerdo con las cifras actualizadas. La economía perdió 681.000 empleos en diciembre y 655.000 en enero.
Los empleadores reducen sus plantillas a un paso alarmante y buscan otras maneras de reducir costos a costa del salario, tales como reducir las jornadas laborales, congelar o reducir los sueldos, porque la recesión reduce las ventas y ganancias.
Los consumidores en todo el mundo reducen sus gastos, a medida que la crisis global afecta a todos.