Hacia septiembre de 2008 predominaban los dolores de cabeza para los azucareros colombianos. El paro de 18.000 corteros de caña que reclamaban mejores condiciones de trabajo tuvo una grave incidencia en la producción, que ese año se redujo 10,6% frente a 2007 y se ubicó en 2,03 millones de toneladas métricas.
Por esos días el mercado mundial preveía una escasez originada en las pobres proyecciones de India (que vio su cosecha reducida por un débil monzón) y Brasil (que sufrió un declive en la producción por el invierno), impulsando su precio internacional al punto más alto desde 1981, con US$30 centavos por libra, en Nueva York.
Pero en 2009 no sólo llegó la solución al paro sino también la reactivación de las ventas externas, que, paradójicamente, se beneficiaron con los grandes inventarios acumulados desde el inicio de la huelga. “Hubo suficientes excedentes como para destinar una mayor producción a la exportación sin desatender el mercado interno”, resalta Juan Felipe Rincón, analista de crédito de banca corporativa del Banco de Bogotá.
Fue así como las exportaciones de azúcar colombiano en 2009 crecieron 120% respecto a los datos del año anterior. Según cifras de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar (Asocaña), los destinos de exportación aumentaron de 28 en 2008 a 55, de los cuales las islas del Caribe acapararon el mayor porcentaje de ventas (20%), seguidas por Chile (15%) y EE.UU. (12%).
“A partir del año pasado entraron mercados asiáticos y europeos como India, Rusia e incluso Cuba, que ha tenido problemas de abastecimiento”, indica Luis Fernando Londoño Capurro, presidente de Asocaña, quien destaca a India como uno de los destinos más curiosos del año pasado.
Sin embargo, el futuro no parece ser tan brillante: el gremio calcula una disminución en las exportaciones del 50% debido al aumento en la producción de India y Brasil. “El mercado interno, tanto de azúcar como de etanol, son las prioridades del sector azucarero”, anticipa Londoño.
El impacto se desconoce, pues el precio internacional ha bajado hasta llegar esta semana a los US$14 centavos, principalmente por el vencimiento de los futuros de sacarosa. “Igual, el precio sigue siendo alto. El promedio actual está por encima del de los últimos años, que es de US$10 centavos”, dice Rincón.