Los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio se negociaban minutos antes de la apertura del mercado a 129,60 dólares por barril, 53 centavos más que al cierre del martes, tras haber tocado previamente un máximo histórico de 130,47 dólares.
El petróleo de Texas, de referencia en Estados Unidos, ha cerrado en las últimas tres sesiones con precios récord.
El martes, el barril de dicho crudo acabó la sesión con un precio récord de 129,07 dólares.
El crudo de Texas superó el pasado 2 de enero por primera vez la barrera psicológica de los 100 dólares y desde entonces ha mantenido una tendencia alcista.
Los operadores neoyorquinos se encuentran a la espera de conocer hoy el estado de las reservas de crudo y combustibles almacenadas en Estados Unidos en la pasada semana, así como otros datos relativos a la demanda y a la actividad de las refinerías.
Los datos de reservas de crudo y combustibles en Estados Unidos suelen afectar al precio del petróleo.
Los expertos prevén un incremento de algo menos de un millón de barriles en existencias de petróleo, un alza en torno al medio millón de barriles en las de gasolina y por encima del millón de barriles en el caso de los destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción y el diesel.
También aguardan a comprobar si las refinerías estadounidenses incrementaron en la pasada semana su ritmo de producción de combustibles, a punto ya de comenzar en este país la época de mayor consumo de gasolina de todo el año.
T.Boone Pickens, que gestiona un fondo de alto riesgo denominado BP Capital y es una de las voces más respetadas por los mercados del petróleo, aseguró el martes que el precio del crudo alcanzará los 150 dólares durante este año, debido a lo ajustado de la oferta frente a la demanda.