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Dominancia de Claro en el mercado móvil: un debate lejos de terminar

Mientras esta empresa asegura que sus competidores quieren beneficios regulatorios, en vez de invertir, Wom señala que esperar dos años (como ordenó el regulador) solo empeorará la situación.

26 de septiembre de 2021 - 07:22 p. m.
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Foto: Getty Images/iStockphoto - ANDREI NIKOLAEV
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Hace casi tres semanas, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) resolvió uno de los asuntos que más interesan a los operadores móviles en Colombia: si Claro es dominante en el mercado o no. Fue una decisión en segunda instancia que reafirmó lo dicho por el regulador en enero de este año: que Comcel (que comercialmente funciona como Claro) tiene posición dominante en el negocio de servicios móviles. A través de un comunicado, la entidad insistió en que no se trata de una sanción ni nada parecido.

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Al cierre del primer trimestre de este año, según el reporte más reciente del Ministerio TIC, Claro es el operador que más usuarios de internet móvil tiene, pues provee 18,1 millones de accesos (y casi 34 millones de líneas de voz móvil). Le siguen Movistar, con 7,8 millones de accesos a internet móvil y 16,7 millones de líneas; Tigo, con casi cinco millones de accesos a internet móvil y 13 millones de líneas; Avantel (que fue adquirido por el mismo dueño de Wom, que decidió fusionar ambas empresas), con 800.000 accesos a internet móvil, y Virgin, con tres millones de líneas de voz.

Aunque la declaratoria de dominancia deja la puerta abierta para que el regulador adopte medidas que corrijan posibles fallas o desbalances en el mercado (que terminen afectando la competencia y, por lo tanto, a los usuarios), la CRC, por ahora, se abstuvo. Determinó que en dos años hará un informe “sobre las condiciones de competencia del mercado (…) de manera que este sirva de insumo para el ejercicio” de sus funciones. Mientras que para Claro la decisión de la comisión no tiene sustento técnico, para los demás operadores la declaratoria de dominancia era lo correcto.

Para otros, como el nuevo operador Wom, el regulador se quedó corto y, tras por lo menos cuatro años de estudio de este caso, debió haber tomado medidas desde ya o al menos reforzar las existentes. “La dominancia ha sido un tema muy discutido desde hace doce años (cuando se declaró la dominancia en los servicios de voz), sobre todo porque las medidas tomadas en aquel entonces no tuvieron el resultado esperado y no se obtuvo un balance ni equilibrio de mercado”, dice Chris Bannister, director ejecutivo de la compañía.

Más aún, Wom mandó a hacer un estudio con la consultora Arthur D. Little, para, según Bannister, “indagar sobre medidas objetivas que ayuden a disminuir el efecto de un jugador dominante, para que sean consideradas y analizadas por parte de los organismos rectores del sector”. El Espectador tuvo acceso al contenido de dicho estudio, según el cual “el tamaño de Claro, junto con sus economías de escala y alcance en los servicios de comunicaciones móviles, crea barreras para la entrada de nuevos competidores y genera ventajas sobre sus competidores”, y agrega: “Existe riesgo de mayor concentración y consolidación de la posición de Claro en el mercado de servicios móviles en Colombia durante los próximos años”. Entre las medidas que menciona están, por ejemplo, el control de precios (“límites de precios sobre una orientación de costos o a partir de una comparativa internacional”) y la interconexión entre operadores. Esta última, por cierto, existe en el país y es necesaria para que los usuarios de las empresas puedan comunicarse entre sí.

Sin embargo, entre Wom, Claro y Tigo hubo controversia por el tema de la interconexión. Mientras el primero decía que los otros dos se la estaban negando, Claro y Tigo señalaron que fue Wom el que se levantó de la mesa de negociación y que, además, pretendía que el espectro de Avantel (un operador ya establecido) se beneficiara. El regulador resolvió el asunto diciendo que Claro y Tigo debían dar la interconexión, pero aclaró que las condiciones de estos accesos no pueden ser extendidas a Avantel.

Claro no solo ha sido uno de los principales críticos del negocio de fusión de Avantel y Wom, pues cree que este último debería perder los beneficios que en el país tienen los operadores nuevos (por fusionarse con uno ya establecido), sino que ha sostenido que los demás operadores quieren obtener beneficios vía regulación y no vía competencia e inversión (Claro asegura haber hecho el 60 % de las inversiones del sector en los últimos 25 años).

La Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), si bien le dijo a este diario que “respalda la decisión de la CRC por la cual declara a Claro como operador dominante”, pues su papel es “promover la libre competencia con el mayor número de actores del sector de TIC del país, en pro de los beneficios de los usuarios en los planes de voz y datos”, también señaló que es “necesario que todos los operadores realicen mayores inversiones en infraestructura y tecnología para mejorar la prestación de los servicios TIC y cumplir con los estándares de calidad exigidos por la regulación”.

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Por su parte, Santiago Pardo, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Claro, señaló que ser un operador “grande” es distinto de ser “dominante”. Explicó que esto último implica “que el mercado se comporte como el dominante quiere y que los demás no pueden hacer nada o que lo que hagan no tenga efecto”. Según su criterio, eso no pasa en Colombia, y muestra de eso no solo son las ofertas y promociones que hacen todos los competidores del mercado, sino las cifras de portabilidad.

Según la CRC, los cambios de operador crecieron 80 % en el primer semestre de este año (en comparación con igual período del año pasado). Claro fue el que más usuarios perdió, pero también al que más usuarios llegaron.

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Más aún, Pardo señala la entrada de un nuevo operador, que se precia de haber obtenido un millón de usuarios en cuestión de meses, como evidencia de que no hay dominancia. Asimismo, asegura que los precios no solo han venido bajando, sino que Colombia está entre los países con los precios de servicios TIC más bajos de la región, con base en la información de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), recopilada en el Comparador de canasta de precios TIC (disponible en la página Postdata.gov.co).

Si bien Pardo reconoce que por ahora la declaratoria de dominancia no tiene repercusión práctica (porque no se han tomado medidas regulatorias), sí manifiesta su malestar porque cree que no se consultó “la realidad del mercado” y afirma que es “cuestionable” que se hable de medidas en este momento, pues sería adelantarse al estudio que la CRC dijo que haría en dos años. Para este artículo, buscamos a Tigo, que se abstuvo de comentar, y a Movistar. Sin embargo, al momento de esta publicación no habíamos obtenido respuesta.

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Nota del editor: la versión original de este artículo, publicada en el impreso, advertía que El Espectador había tenido acceso a una versión resumida del estudio de Arthur D. Little financiado por Wom. La información fue corregida y se aclaró que se tuvo acceso al material completo presentado por la consultora.

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