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El déficit de gas que estallará en 2033 costaría $28 billones

En ocho años, Colombia enfrentaría un déficit de gas natural que obligaría a importar más gas licuado, elevando las tarifas. La falta de exploración empieza a pasar factura.

20 de agosto de 2025 - 08:44 p. m.
Hace una década, las reservas cubrían 13 años de consumo. Hoy solo alcanzan para seis.
Foto: Getty Images/iStockphoto - Richard-P-Long
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Una investigación de Fedesarrollo revela que la falta de gas natural no solo encarece el servicio para empresas y hogares, sino que puede restarle potencia a la economía colombiana.

El actual déficit provocaría dos impactos según las proyecciones: primero, un golpe de $11,2 billones entre 2025 y 2031, y después, si no hay soluciones estructurales, un choque mayor que elevaría la factura a $28 billones hacia 2033.

Para entender la cifra, ese monto es equivalente a la reforma tributaria de $26,3 billones que pasará el Gobierno Petro para completar el presupuesto de 2026.

La alerta no es nueva. En abril de 2025, el gremio Naturgás recordó que hace poco más de diez años el país se jactaba de tener reservas probadas para 13 años de consumo. Hoy apenas alcanzan para seis. En 2023, Colombia contaba con 2,3 terapies cúbicos (muy lejos de los 5,7 terapies de 2013), lo que redujo a la mitad la vida útil de sus reservas.

El diagnóstico se agrava por la baja actividad exploratoria: en 2024 se perforaron apenas 27 pozos. En paralelo, el faltante de gas asegurado ya representaba 7,6 % de la demanda nacional, una proporción que se cubre con importaciones crecientes y más costosas.

La falta de nuevas exploraciones, la reducción de reservas probadas y la dependencia creciente de importaciones han puesto a Colombia en un escenario de vulnerabilidad energética.

La primera factura

Según los analistas, en el corto plazo, el efecto proviene del encarecimiento del gas importado, lo que repercute en la competitividad de la industria y en el costo para los hogares.

En pocas palabras: más importaciones de gas es igual a más presión sobre precios internos.

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La segunda factura

El panorama se agrava en el escenario de racionamiento.

El golpe recaería en dos frentes:

Lo que está en juego entre 2026 y 2028

De acuerdo con Naturgás, el déficit seguirá aumentando en el corto plazo:

Ese hueco obligará a depender cada vez más del gas natural licuado (GNL) importado, un combustible que requiere licuefacción, transporte en barco y regasificación en terminales, lo que encarece las tarifas.

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Además, su disponibilidad está expuesta a choques externos: huracanes en el Caribe, guerras o tensiones en los mercados internacionales.

En junio, la Bolsa Mercantil de Colombia confirmó la tendencia. El gestor del mercado del gas reportó que en 2026 la oferta caerá en 91 GBTUD (Giga BTU por día, es decir, mil millones de BTU diarios) frente a lo declarado en 2024.

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El faltante proyectado alcanzaría los 206 GBTUD, equivalente a 20 % de la demanda nacional.

El escenario puede mitigarse con ajustes regulatorios e importaciones:

En ese contexto, los expertos de Fedesarrollo advierten que la discusión ya no se limita a tarifas de gas, ya que está en juego la capacidad de la economía para crecer, generar empleo y sostener su competitividad.

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El déficit de gas dejó de ser un problema técnico. Se convirtió en una amenaza macroeconómica que, de no atenderse, terminará pesando tanto como una reforma tributaria entera.

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