“Colombia es pasión”. “Chile sorprende siempre”. “Perú. País de los Incas”. Todas son marcas país: esa que define la identidad, el nombre y la imagen de una nación.
Así lo resumió el inglés Simon Anholt en Medellín, en un evento organizado por Proexport. El llamado “gurú de la marca país” visitó Colombia y dejó claro que “en este mundo globalizado, en el que todos nuestros mercados están entrelazados y cada Estado compitiendo con los otros en inversión y turismo”, lo más importante es la reputación.
“Los gobernantes de un país deben aprender cómo ser gerentes de marca. Entender lo que significa el buen nombre. Y lo más importante, pensar que cuando termina su período le están heredando una reputación a su sucesor. A un país con una reputación buena y poderosa todo le resulta más fácil y más barato”, aseguró el hombre de voz entusiasta. ¿Qué necesita hacer un país que quiere mejorar su reputación?
Para eso lo contratan presidentes y ministros de turismo del mundo entero. Simon Anholt lo responde así: “Tiene que proyectar constantemente que merece la reputación que desea”. Dice también que cada país debe preguntarse: ¿para qué es bueno? ¿Cuáles de sus características son relevantes? ¿Para qué sirve?
En el público lo escuchaba Manuel Ramírez, vicepresidente de Imagen País. Él, quien ha acompañado la marca “Colombia es Pasión” desde su nacimiento —en 2005— asegura que la estrategia fundamental ha sido “no cambiar la imagen de Colombia ante el mundo, sino mostrar la realidad que vive hoy el país. La gente se había quedado con la imagen de un pasado de violencia.
El escalafón “Marca país”, de la consultora Anholt-GfK Nation Brands Index, ubicó a Colombia en el puesto 49 de 102 posiciones. El primer lugar fue para Estados Unidos. Sobre la marca “Colombia es Pasión” Anholt dijo que su gran fortaleza es que ha sido utilizada para “beneficio doméstico”, es decir, para hacer un trabajo de educación y apropiación con su propia población.