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El miedo

A todos nos da miedo lo nuevo, lo diferente. Quisiera hablar del miedo en contextos empresariales.

01 de agosto de 2008 - 06:29 p. m.
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La mayoría de empresas que no pueden poner en marcha un programa de innovación empresarial exitoso, fallan porque sus directivos no son capaces de fomentar una cultura en la cual el fracaso y el error sean aceptados.

Invierten millones en montar sistemas de administración del conocimiento, procedimientos para la selección y desarrollo de ideas, dedican valiosos recursos (tiempo, pensamiento y dinero, pero sobre todo tiempo) en el lanzamiento del producto o servicio y, cuando alguna idea falla, florecen los “yo lo advertí”.

Aparece el miedo y con él el mensaje devastador para el naciente sistema de innovación: “Estamos dispuestos a apoyar todo tipo de ideas siempre y cuando sean un éxito, porque le tenemos miedo al fracaso”.

El segundo contexto es el del liderazgo. Recientes investigaciones del doctor Daniel Wilson, PhD investigador de la Universidad de Harvard, demuestran que el mejor predictor del éxito profesional es la capacidad de pedir ayuda. Aunque parezca extraño, los ejecutivos que no le temen a pedir ayuda, tienen mayor probabilidad de ser exitosos.

En cuanto a los equipos de alto desempeño en situaciones de estrés, el mismo estudio demuestra que aquellos cuyos miembros se expresan en lenguaje condicional (“qué pasaría si”, “será que si”, etc.) son más exitosos.

Nuevamente, quienes no le tienen miedo a mostrarse vulnerables son más capaces de alcanzar el éxito que quienes le tienen miedo a que los perciban débiles.

El miedo es más devastador que el fracaso, pues al contrario de éste, aquel ni siquiera nos da la posibilidad de acertar. Hay que medir el riesgo y controlar el miedo. No son lo mismo.

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