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El Núñez vuela por lo alto

Gracias a una inversión de $103 mil millones, el aeropuerto de Cartagena está en capacidad de movilizar 4,5 millones de pasajeros.

28 de marzo de 2015 - 06:11 p. m.
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El fuerte de La Heroica es el turismo. Un sector que se ha consolidado no sólo por cuenta de un clima cálido, las playas y la magia de la ciudad amurallada, sino también gracias a la infraestructura. Y eso lo sabe Sacsa, la empresa que desde hace 19 años administra, por concesión, el aeropuerto internacional Rafael Núñez y la que lo ha llevado a crecer aumentando la conectividad aérea.

Según la gerente de asuntos corporativos de la terminal, María Claudia Gedeón, la evolución se empezó a notar hace cinco años, cuando comenzaron a identificar desde qué países llegaban más viajeros para abrir nuevas rutas e incrementar las frecuencias diarias. Apoyados en detallados análisis llegaron a la conclusión de que Estados Unidos es el mercado número uno, seguido por Argentina, Chile, Perú, Brasil y México.

De la mano de la Alcaldía de la ciudad, Procolombia y la Corporación de Turismo de Cartagena empezaron a asistir a ruedas de negocios y a programar reuniones con representantes de las aerolíneas para dar a conocer la ciudad y sus grandes atractivos, pues como explica Gedeón, “nadie visita un destino por el aeropuerto”.

Y la estrategia dio frutos. El Rafael Núñez pasó de 14 rutas semanales hacia tres destinos internacionales en 2010 a 46 hacia Fort Lauderdale, Miami, Nueva York y Ciudad de Panamá en 2014. Asimismo, a los tradicionales vuelos nacionales con destino a Bogotá y San Andrés se sumaron Medellín, Cali, Pereira, Bucaramanga y Montería.

Para ello fue necesario ampliarse. Las obras tuvieron una inversión de $103 mil millones por parte de Sacsa e incluyeron la remodelación de la terminal de pasajeros, la repavimentación de la pista y la plataforma de parqueo. A finales del año pasado también se construyó una zona exclusiva para aviones privados, con la que se espera un aumento en la llegada de altos ejecutivos.

Las metas propuestas ya se han logrado. Hoy, el aeropuerto tiene capacidad para atender a 4,5 millones de viajeros al año y han aumentado en un 50% los ingresos de los locales comerciales que operan en su interior. No obstante, las mejoras no se detienen. Para este año, explica Gedeón, se construirá una nueva área destinada a los operadores en tierra, un cuartel para el equipo de bomberos y una sala VIP en la sección de salidas internacionales, cuyos trabajos ya comenzaron.

Las aspiraciones para este año van más allá. Dentro de los planes se busca aumentar entre un 8 y 10% el flujo de pasajeros —el año pasado se movilizaron 3,4 millones—, incrementar la frecuencia de viajes semanales a Bogotá y San Andrés, así como abrir una nueva ruta hacia Estados Unidos y otra en Suramérica.

Asimismo, se está buscando retomar las negociaciones para iniciar la conectividad aérea de Cartagena con Europa, un propósito que se había frenado a raíz de la crisis que vivió el Viejo Continente en años pasados. Para ello, ya se han realizado reuniones entre la Alcaldía, Sacsa y aerolíneas como Air Europa e Iberia, con las cuales se están estudiando nuevas posibilidades.

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De esta forma, el aeropuerto internacional Rafael Núñez se convierte en uno de los más fuertes actores de Cartagena para consolidar el posicionamiento de la ciudad como gran destino turístico y seguirla conectando con el mundo, generando además oportunidades de trabajo. De 57 empleos directos en 1996, la terminal pasó a 103 en 2015.

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