Hubo un aumento en los precios de las acciones y algunos mercados de bonos regresaron a la vida: el S&P 500 había aumentado 2% para el mediodía de ayer, para llegar a su nivel más alto desde finales de 2007. Las acciones de Europa también tuvieron un fuerte aumento, con el FTSE Eurofirst 300 subiendo un 1,3% adicional el viernes, para llegar a su nivel más alto desde julio del año pasado.
Junto con el programa de compra de bonos que se lanzó a comienzos de mes por parte de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), para eliminar el riesgo de una división de la Eurozona, los planes de la FED de inyectar US$40.000 millones adicionales al mes a la economía de Estados Unidos demostraron de nuevo el enorme potencial de unos balances ilimitados. Sin embargo, un índice de escepticismo del mercado también arrojaría un aumento significativo.
“La FED ha puesto su credibilidad en juego”, dijo James Dailey, el principal agente de inversiones de Team Financial Managers. A los mercados financieros han llegado los debates entre los funcionarios y los economistas de si las decisiones de los bancos centrales de eliminar el riesgo de desenlaces catastróficos eventualmente sean positivas para la situación económica o simplemente generen distracciones con respecto a las verdaderas vulnerabilidades.