Se necesitaron varios encuentros entre los integrantes de la junta directiva del emblemático Hotel Tequendama, el mismo que acaba de cumplir 60 años, para convencer a los que no estaban de acuerdo. No fue fácil, pero el desayuno en el que se definió todo, el pasado miércoles, concretó lo que será el futuro de esta joya de la industria hotelera colombiana: un socio estratégico que le inyecte capital a la organización y, de paso, agilice la toma de decisiones, que hoy son tan demoradas.
Como en un juego de cartas, la partida quedó así: la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares, (FF.MM). tiene el 94,92% de la participación. La Agencia Logística de las FF.MM. controla el 5,05% y, con un muy poco poder en el partidor, los accionistas particulares, que tan solo cuentan con el 0,03%. De ahí que sean los mayoritarios, es decir, las FF.MM., los que tomaron la decisión de salir a buscar un socio.
“Las limitantes en cada una de las decisiones internas, las altas exigencias y demoras en los trámites y el permiso total que se requiere del Gobierno para el más mínimo detalle, son las principales razones”, le contó a El Espectador una fuente cercana a las directivas del hotel y que ha seguido de cerca el proceso.
La decisión ya está tomada, sólo hace falta el aval de la Superintendencia Financiera para que la torta de acciones sea dividida en más de tres porciones. Será una oferta pública pero no masiva, pues el objetivo es encontrar el aliado estratégico entre los mismos militares, la industria de las aerolíneas y la movida y creciente de las agencias de viajes. De acuerdo con el cronograma, se espera que para el 20 de este mes los pequeños detalles que faltan se finiquiten y de esa forma los aspirantes puedan empezar a hacer sus apuestas y mover su caja.
Y es que el hotel insignia de Colombia, el cinco estrellas que cuenta con 12 certificaciones de calidad que lo ponen en el trono de las empresas más certificadas de Latinoamérica, el ícono en Colombia, desde su inauguración en 1953 sólo ha tenido pequeños cambios. Como en su nombre, cuando pasó a ser reconocido como el Crowne Plaza Tequendama’ Pequeños, pero sólidos, que le ha permitido mantenerse en el tiempo, no como uno más, sino como el ejemplo a seguir.
Pero, ¿qué significa una marca como el Tequendama? “Es el mayor valor que puede tener un producto. El Tequendama es una marca tradicional, sinónimo de Bogotá, de buen servicio y renovación, que tiene gran valor por ser el hotel más emblemático de Colombia. Podría ser uno antiguo, como muchos otros que con la llegada de nuevos se pudo quedar atrás, pero ha decidido mantenerse a la vanguardia”, cuenta Mauricio Barriga, presidente de Oglivy & Mather Colombia, una de las multinacionales de la publicidad más fuertes del mundo.
Y agrega que quien se haga como socio a esa propiedad, “compra una marca tradicional que tiene un valor de años y que indiscutiblemente es un ícono del país, pero debe ser consciente de que es algo que se va a seguir renovando, incluyendo los nuevos conceptos de hotelería. No estamos hablando de cualquier hotel, sin demeritar a los otros, estamos hablando del Tequendama”.
Visión con la que coincide María Claudia García, presidenta nacional de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), para quien el Hotel Tequendama “es un ícono para el turismo colombiano y la hotelería, es una de las organizaciones fundadoras de Cotelco, pertenece al gremio hace 59 años. Cuando dicen Hotel Tequendama, la gente de inmediato piensa en calidad, tradición, respaldo y seriedad”.
Así, lo que se viene es una puja por la joya de la corona y quien decida hacerse socio del Crowne Plaza Tequendama, no sólo tendrá un activo bien valorado, sino la responsabilidad de mantener el legado que por 60 años ha tenido el Hotel en Bogotá, Cartagena, Buenaventura y Santa Marta, además del renombre en la mente de cientos de colombianos que cuando les indagan por un hotel emblemático, responden sin pensarlo: Tequendama.
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