Según Sergio Díaz-Granados, ministro de Comercio de Colombia, el plazo de aprobación del acuerdo podría concretarse en 90 días, con lo que se cumpliría la meta del Palacio de Nariño de cerrar 2011 con el TLC avalado; sin embargo, la siguiente fase, de implementación, se extendería hasta por un año. “Consiste en preparar las correspondencias y una serie de decretos para ponerlo en funcionamiento”, explicó el funcionario, y agregó que la entrada en vigor del tratado se traduciría en un crecimiento del PIB de 0,8%.
Pero más allá de la alegría que genera el descongelamiento del TLC, los empresarios están pendientes de que su aprobación traigo consigo la renovación de las preferencias arancelarias del ATPDEA, suspendidas en el primer trimestre del año. “Esperamos que el Congreso de EE.UU. no sólo las apruebe con carácter retroactivo, sino que también las extienda hasta 2013”, comentó Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo de Inexmoda. De acuerdo con cifras de la entidad, la suspensión del ATPDEA (que permite la entrada sin arancel de confecciones de tejido plano y de punto) hizo que las exportaciones colombianas a ese país se redujeran 35% durante el primer semestre de 2011.
El TLC entrará en su fase final después de que ayer la Casa Blanca anunciara su consenso con el Partido Republicano en torno a la Asistencia de Ajuste al Comercio (TAA, en inglés), acuerdo que protege a los trabajadores estadounidenses de las consecuencias de su comercio externo, y que había puesto en espera los tratados con Corea, Panamá y Colombia.