Pese a que los empresarios, cafeteros y comerciantes han insistido en que es tiempo para que el Banco de la República inicie a aflojar en la política monetaria, el Emisor se continuo en la tónica de mantener en su actual nivel las tasas de interés, porque considera que no han desaparecido las presiones inflacionarias.
Además, el emisor ratificó a José Darío Uribe como gerente del Banco de la República.
El siguiente es el comunicado sobre las medidas de choque adoptadas por el emisor:
La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión del día de hoy, por mayoría, mantuvo inalterada su tasa de interés de intervención. De esta forma la tasa base para las subastas de expansión continuará en 10%.
La inflación anual al consumidor a septiembre fue de 7.57%, menor en 30 p.b a la del mes anterior. La caída de los precios de los alimentos explicó el buen resultado, ya que otros rubros de la canasta, como los precios de los regulados, ejercieron presiones al alza.
Los indicadores de inflación básica, por su parte, aumentaron nuevamente, y las expectativas de inflación se mantienen estables pero por encima de las metas.
La nueva información disponible confirma el debilitamiento de la actividad productiva en Colombia, en especial de la industria y el comercio. En el último mes se ha presentado un marcado deterioro del contexto internacional que ha acentuado la
restricción del crédito a nivel mundial y el menor crecimiento de nuestros principales socios comerciales. Adicionalmente, el sector productivo colombiano está sintiendo los efectos negativos del aumento en los costos y la caída de la demanda.
Los precios de los activos continúan mostrando una gran volatilidad y se han incrementado las primas de riesgo y las tasas de interés externas para todas las economías emergentes. Lo anterior se ha reflejado en Colombia en la devaluación del
peso.
Los precios de los alimentos, la devaluación del peso y, eventualmente, los mayores costos salariales podrían mantener alta la inflación total en los próximos meses. Sin embargo, se espera que la debilidad de la demanda y la reciente reducción en los precios internacionales de los principales productos básicos se conviertan en menores presiones inflacionarias en el futuro.
En la medida que las presiones inflacionarias de mediano plazo sigan cayendo, es apropiado pensar en un movimiento hacia una postura monetaria menos restrictiva.
De acuerdo con lo anterior y con el fin de facilitar el buen funcionamiento de los mercados monetario y de crédito y la debida irrigación de la liquidez, la Junta decidió, por unanimidad, facilitar el manejo de la liquidez del sistema financiero en los próximos meses tomando las siguientes medidas:
– Reducir el encaje bancario de las cuentas corrientes y de ahorro, de 11.5% a 11% y de los depósitos a término a plazos menores a 18 meses de 6% a 4.5%. La medida tendrá efectos a partir de la bisemana de cálculo requerido de encaje que se inicia el 19 noviembre. Se estima que con esta medida se liberarán recursos cercanos a 1 billón de pesos en el mes de diciembre.
– Ampliar de dos a tres semanas el cómputo del encaje para el cierre del año.
– Otorgar liquidez transitoria con operaciones repo de plazos de 14 y 30 días.
Los montos serán anunciados oportunamente.
– Comprar TES de manera definitiva por un monto de $ 500 mil millones, a los
cuales se adicionará el equivalente en pesos de la venta de divisas realizadas con el
sistema de opciones de volatilidad.
– Cerrar temporalmente a partir del próximo lunes las subastas de contracción
mediante depósitos remunerados no constitutivos de encaje y mantener abierta la
ventanilla "lombarda" de contracción.
La Junta seguirá haciendo un cuidadoso monitoreo de la situación internacional, del
comportamiento y proyecciones de la inflación y del crecimiento y reitera que la
política monetaria futura dependerá de la nueva información disponible.