El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, había manifestado, previo a la reunión, que el Gobierno era partidario de una baja de intereses, que permitirá enviar un buen mensaje a la economía, en momento en que el crecimiento mantiene una tendencia a la baja.
El Banco de la República se sumó al movimiento a la baja de las tasas de referencia que tiene en su mínima expresión los tipos de interés de los principales bancos centrales entre ellos la Reserva Federal que las dejó en un rango de entre cero y 0,50%.
Desde abril 18 de 2006, cuando el Banco Central decidió incrementar las tasas de interés de 6% a 6,25% se inició una senda alcista con algunos meses de estabilidad hasta llegar al 25 de julio de este año cuando las ajustó de 9,75% a 10%, nivel que provocó una recia crítica de empresarios, gobierno y analistas que no entendían cómo el Banco Emisor mantenía una política de tasas al alza cuando en el mundo crecía la ola de intereses a la baja.
El Banco decidió que es un momento muy oportuno iniciar un período de baja de tasas, lo que permitirá dinamizar la demanda, lo que a su vez impulsará el consumo de los hogares que ha comenzado a mostrar síntomas de profunda crisis.
Después del incremento de abril de 2006, al año siguiente se registraron siete aumentos: el año 2007 comenzó en febrero con un alza de 7,75% a 8,0%. Ese año los tipos de interés terminaron en 9,50%, soportando el Banco Central un alud de críticas de los industriales, sobre todo de los exportadores, que achacaban a esta situación la apreciación del peso, que les restaba competitividad en el mercado externo.
En 2008, dos incrementos de intereses llevaron las tasas de 9,50% a 10%, última decisión adoptada el 25 de julio de este año.
Comunicado de la Junta del Emisor
El comunicado expedido por la Junta del Banco de la República, tras la decisión de bajar en 50 puntos básicos las tasas de interés es el siguiente:
"En su sesión del día de hoy, de manera unánime, redujo en 50 p.b (puntos báscos) su tasa de interés de intervención. De esta forma la tasa base para las subastas de expansión será de 9.50%.
La economía mundial está experimentando una fuerte caída. La mayoría de las economías desarrolladas están mostrando una contracción y los países emergentes, si bien todavía muestran crecimientos positivos, se están desacelerando. En la medida que la economía mundial crece por debajo de su tendencia de largo plazo y los precios internacionales de los productos básicos caen, la inflación mundial se reducirá significativamente en 2009. Si la tasa de cambio se mantiene estable y se sigue una apropiada política comercial, en especial en la importación de alimentos, es de esperar que esta menor inflación internacional se transmita relativamente pronto a los precios al consumidor en Colombia.
La nueva información disponible confirma el debilitamiento de la actividad productiva, en especial de la industria y el comercio. La confianza de las familias y de las empresas se ha visto afectada por factores internos y externos, con lo cual es de sperar un bajo crecimiento de la demanda interna.
A esta situación se unen las dificultades de los principales socios comerciales y la caída en los precios internacionales de nuestros principales productos de exportación. Un crecimiento más débil de la demanda y el producto reduce las presiones inflacionarias.
La inflación anual al consumidor se redujo en el mes de noviembre de 7.94% a 7.73%. Si bien esta cifra permanece en niveles muy altos, es de esperar que continúe cayendo hacia la meta rango de 4.5%-5.5% fijada para el 2009.
En las últimas semanas ha mejorado el acceso de la región al financiamiento externo, se han reducido las tasas de interés de largo plazo y se mantiene el dinamismo de la cartera del sistema financiero. Con la reducción de la tasa de intervención se consolida un cambio en la postura de la política monetaria que se venía preparando desde hace varios meses. La posibilidad de seguir relajando la política monetaria en el 2009 dependerá críticamente del comportamiento esperado de la inflación y de las expectativas frente a las metas.
La Junta seguirá haciendo un cuidadoso monitoreo de la situación internacional, del comportamiento y proyecciones de la inflación y del crecimiento y reitera que la política monetaria futura dependerá de la nueva información disponible".