Fue parte de un grupo de emprendedores en temas de alimentos que llegó a YCombinator, una de las aceleradoras con inversión más importantes del mundo; pero cuando aterrizó la pandemia, por iniciativa de su hermano -un nativo digital-, hizo un primer video en TikTok, y en ese instante con un tanto de pena y un tanto de incredulidad, cambió su vida.
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Las cifras subieron como espuma y ahora, seis años después, se enfoca en crear contenido de tecnología para su audiencia de ocho millones de seguidores, ayuda a que las personas tengan una mejor relación con la innovación, y se asoció con un alemán y juntos tienen una aplicación para el manejo de las finanzas personales con 350.000 descargas y 20.000 suscriptores.
Además, se ha lanzado a compartir su conocimiento con un curso en línea (en Platzi) para que más personas den el salto y puedan, con estrategia, vivir de crear contenido en la era de la cuarta revolución industrial, es decir, la era digital. Esta es la historia de Carlos Álvarez, o mejor, Charlie Álvarez, como lo conoce hasta su mamá, contada en este espacio de Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
Hoy estamos con un invitado que sabe de tecnología, de negocios, de emprendimiento y que, como hacemos nosotros, ayuda a muchos otros a agrandar sus negocios, a visibilizarlos. ¿Charlie Álvarez o Carlos Álvarez? Se me hace raro decirle Carlos a Charlie.
Me dicen Charlie en las redes y todo el mundo, hasta mi mamá me dice.
Charlie es una persona que conozco hace ya unos buenos años. Nos encontramos en un evento de tecnología en Estados Unidos. Conocí su trabajo. Me parece que lo hace muy bien. Creo que yo, que llevo 20 años en este oficio, nos lleva la delantera a muchos de los que hemos hecho tecnología. Así que cuando me di cuenta de lo que venía creando con sus redes, con su canal, le dije: oiga, lo quiero entrevistar porque creo que cumple con todo lo que hacemos en este espacio de Emprendimiento y Liderazgo de El Espectador. Entonces, Charlie, pues bienvenido a este espacio del periódico.
Muchísimas gracias por la invitación. Y bueno, ya que estamos aquí en el mundo de la tecnología, qué bueno compartir y y pues también contarles todo lo que estamos haciendo porque han sido años muy movidos y el contenido nos ha abierto muchas puertas.
Charlie es un tipo que se especializa en contar información, crear contenido sobre tecnología y arranquemos por ahí. ¿Cómo comenzó eso? Porque usted es un tipo al que siguen millones de personas y cuando yo veo las reacciones a los videos es que de verdad genera interacción con las personas. No es solo hacer videos y que eso se quede allá bailando en el mundo de la internet o las redes sociales, sino que hay conexión. ¿Cómo arrancó todo?
Pues yo venía del mundo del emprendimiento, del startup, del VC. Montamos un negocio que se llama “Todos comemos”, que es el que distribuye Franuí aquí en Colombia…
Las fresitas de chocolate…
Sí, sí, las frambuesas. Y pues ahorita se distribuyen muchos productos en ese negocio que yo no lo monté, mis socios se encargaron de llevarlo a donde estaba, yo al comienzo ayudé a montar la plataforma y demás, entonces conocía mucho de tecnología, mucho de UX, UI, como experiencia de usuario, en interfaz de usuario; y mi hermano en medio de la pandemia llega y me dice: Charlie, tú deberías comunicar esas cosas que tú sabes. Y yo: sí, pero, ¿qué hacemos?
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Ahí estamos en el negocio que crearon los socios y Charlie hacía parte de eso…
Exactamente. Y yo estaba en ese mundo del startup. Yo me sentía un emprendedor. Cuando mi hermano llega ahí, en medio de la pandemia, nos quedamos encerrados en mi apartamento, que era otro en ese entonces. Él me dice: creemos contenido. Yo dije: uy, no, qué oso, porque pues yo venía de este mundo de startup y pasar a hacer contenido… Yo lo veía como un tema de entretenimiento, de bailes, de chiste, de chanza.
¿Cuántos años tenía su hermano y cuántos años tenía usted?
Yo en ese momento tenía 27 y él tenía 20.
Claro, él era un nativo digital.
Un nativo digital. Entonces él decía: esto es el idioma natural, hagámosle. En cambio yo, con tantos prejuicios que uno se monta de esto de ser influencer que es para otros, yo llego y le digo: no, no, no, no, no, no lo quiero hacer. Y él me insiste tanto que terminamos grabando un video.
Para sorpresa mía, hablamos de tecnología, cualquier bobada de cómo hacer videollamadas…
En una cuenta de sus redes sociales…
En una cuenta que llegamos y le pusimos Charlie Brown porque creímos que son iba a pegar, como el muñequito. Entonces se quedó el nombre de Charlie Brown y montamos un video. Cuando yo vuelvo a la semana, a la semana y media, había 1.500 seguidores. Y yo de toda mi vida, yo había acumulado como eso mismo, como 1.500 o 2.000 seguidores, subiendo fotos de mi vida y demás; y con un solo contenido, ese, entonces yo dije: Bueno, hagamos otro.
Y así empezamos a subir y subir contenido muy orientado a la tecnología, porque a los dos nos gusta. Siempre que llegaba un dispositivo o nos compramos el Xbox cuando éramos chiquitos, siempre disfrutamos ese mundo en conjunto. Entonces empezamos a hablar de eso naturalmente, y cuando menos nos dimos cuenta, en cuestión de tres o cuatro meses, llegamos al millón de seguidores en TikTok y eso se volvió una locura.
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Ah, ¿sí?
Me descubrieron mis socios. Yo lo estaba manteniendo en silencio en TikTok porque ellos no tenían TikTok, y entonces me descubren.
¿Ellos eran mayores que usted?
No, como contemporáneos, pero en ese momento TikTok no era tan tan conocido.
Y tenía sentido que no estuvieran en esa red.
Exactamente. Y por eso yo empecé en TikTok, porque yo dije: yo no quiero que me vean. Si voy a empezar, voy a empezar aquí, en la penumbra. Llega el caso que se dan cuenta, me descubren y para sorpresa mía, en vez de decir: ay, no pues, el influencer; fue como: wow, increíble. Qué gran oportunidad, Charlie. ¿Por qué no se dedica a eso? O sea, hay una oportunidad ahí gigantesca. Entonces terminan apoyándome demasiado y es cuando yo ya me relajo y digo: bueno, acá hay un camino.
Yo llego y me separo del negocio, que en ese entonces no se trataba de Franui y, bueno, ahorita distribuye otros productos como Magnum y demás. Ellos siguieron construyendo ese negocio y lo llevaron a lo que es hoy, yo solo monté la página web en su momento.
Yo me dedico a redes. Y cuando me dedico a redes y tomo ya la decisión de: me voto de cabeza, en ese momento apareció la primera marca, que en ese momento fue una telefonía.
Charlie, perdón lo interrumpo. ¿Ya habíamos salido de la pandemia o estamos todavía en pandemia?
En pandemia, todavía en pandemia.
¿Todo esto fue en menos de ocho o nueve meses?
La pandemia fue en mayo del 2020…
En 2020, en marzo. Realmente nos dicen ya que nos toca quedarnos, la alcaldesa en ese momento de Bogotá, y luego una semana después el presidente Duque, y ahí arranca todo…
Exactamente, ahí yo me quedo encerrado. Me mudé ese mismo día que declararon pandemia, y yo dije: ni por el chiras me quedo. Yo ya pagué el lugar, salí ilegal con mi camioncito a mudarme. Llego a este nuevo apartamento y ese mismo diciembre es cuando yo digo: me dedico a redes 100%, full. Y cuando dije: me dedico, es como si tú declararas que algo va a pasar ahí.
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Sí, sí, sí…
Y fue que llegó la primera alianza comercial. Yo no sabía ni con qué iba a pagar el arriendo porque pues ya había dejado de hacer lo otro. Y dije: aquí de cabeza.
El típico arriesgón del emprendedor.
Sí, yo tenía unos ahorritos ahí como para subsistir tres meses. Y dije: yo veo una oportunidad acá, vamos a hacerle. Y eso fue lo que pasó. Me salió la primera negociación con una marca, yo haciéndome las del chacho que sabía de este negocio. No, si, no te preocupes, mira, más o menos cuesta esto, lo otro. Yo no sabía ni qué estaba hablando ni qué estaba diciendo, pero la marca llega y me dice: “Listo”. O sea, eso me hizo entender que cobré muy bajito.
Claro, el típico tema de pricing, uno cree que está haciéndolo bien, pero realmente no.
Exacto. Y entonces me dicen de una. Hicimos ese primer video, les gustó y empezamos a encontrar un camino en el mundo de la tecnología hasta el día de hoy que hemos trabajado con todas las marcas de tecnología que te imaginas, la que me menciones, seguramente hemos tenido algún tipo de contacto, campaña, alianza y pues nos ha abierto las puertas a pensar más allá de hacer contenido para marcas, qué podemos hacer nosotros por nosotros mismos y los proyectos que podemos montar apalancados de la audiencia que hemos creado.
Eso está bueno, porque un poco también es lo que hacemos nosotros y seguramente si están viendo ustedes este video, es porque les gusta consumir contenido en internet. Entonces ahí arrancó el proceso. Está bueno ese arranque de historia y, ¿hoy cuánta gente lo sigue, Charlie? ¿Con cuánta gente puede uno decir que usted se comunica cuando hace sus videos?
Pues normalmente uno llega y dice que es la sumatoria de todas sus redes. Al final habrá el mismo que te sigue en Instagram y en TikTok, pero si lo sumas, en total son más de ocho millones de personas.
Ocho millones de personas. O sea, podríamos decir que casi como una ciudad como Bogotá, toda la ciudad, siguiendo entonces los contenidos que hace Charlie.
Pasemos a una segunda fase. Usted se monta en algo con un alemán que me parece que el tipo es muy crack, como dice uno en este escenario, y hacen un negocio que luego por lo que he visto, ha resultado muy bien. Cuéntenos esa parte. ¿Qué fue?
Creo que uno de los grandes retos que descubrimos en estos seis años que llevamos creando contenido es que depender de marcas o de alianzas comerciales con marcas es muy inestable, porque marcas que pagan a 30 o 60, 90 días, que a veces hay unas en lanzamiento, otras veces no. Tú no sabes qué va a pasar y al tener tanta incertidumbre no puedes tomar riesgos porque no sabes con cuánto cuentas para arriesgar a contratar a alguien. Invertir en equipos, en proyectos, entonces es siempre una inestabilidad donde hay meses muy altos, meses muy bajos, pero nunca sientes que es un negocio consistente.
Entonces, una de las cosas que pasa es que yo en ese desorden financiero, pues tenía mi contadora que me ayudaba con todo el tema de empresa, pero a nivel personal cuando yo me auto pagaba mi sueldo, era un desorden total.
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Claro.
Como que no estaba acostumbrado a un orden o un sueldo, un salario fijo, sino que me pagaba algunas cositas.
Lo que pasa casi con todos los emprendedores, básicamente.
De acuerdo. Y entonces yo me pongo en la tarea de buscar una aplicación para organizar. Empecé con el Excel: ¡Qué complique! Tengo que armarlo y luego mantenerlo actualizado. Entonces me bajo un par de aplicaciones y me doy cuenta que terminan siendo un Excel embebido en la aplicación. Y entonces yo digo: juepucha, debería haber otras alternativas. Un día yo me acuesto en mi cama y dije: ‘scroleemos’ más en el AppStore a ver si encontramos algo. Bajo y empiezo a ver ya aplicaciones que tienen uno o dos reviews, tres reviews y llego y bajo como diez, y me pongo a probarlas todas, hasta que llego a una que se llama MoneyIA, tenía como cinco reviews.
Yo la abro y digo: qué chimba, qué chimba de aplicación. Súper intuitiva. Le podía hablar.
¿Charlie es diseñador?
Sí.
Eso es importante porque tiene una mirada distinta.
Diseñador de producto.
¿Y ahí vio algo interesante?
Justamente eso me dio el criterio, porque pues yo he hecho páginas web, he hecho sitios, he hecho aplicaciones, las he diseñado, y cuando veo esto, es ese “Wow moment” de: puedo ingresar los gastos con la voz, cuando pago con Apple Pay reconoce el nombre del comercio y el valor y lo agrega automáticamente y lo categoriza.
Puras finanzas personales.
Una interfaz súper sencilla. La gente cuando cree que yo estoy en este negocio, cree que yo soy un experto financiero. Soy una torta en el tema. Pues resulta que me encanta esa aplicación. ¡Pum! La empiezo a utilizar sin ninguna intención más que organizar mis finanzas.
Cuando yo llego, me pongo a meterme en el menú cada día descubriendo más funciones y veo que en el menú en los setting, dice: sígueme en Twitter. Y yo dije: vamos a ver qué está haciendo esta gente. Debe ser un equipo, un equipo gigante.
Cuando llego al Twitter dice: Florian Bates. Alemán. Y yo digo: Este man debe ser como el CEO o alguna cosa.
Ajá…
Entonces yo llego, le escribo. ¿Cómo está?
Ese es el alemán.
El alemán, se llama Florian Bates y vive por ahí en un pueblito al sur de Alemania en la frontera con Austria, Freilassing. Tú pasas de Freilassing a Salzburgo. Es un pueblito. Y entonces yo llego y le escribo: Hola, Florian. ¿Cómo vas? Qué nota esta aplicación ¡Wow! Y yo le pregunto: Bueno, ¿y cuánto tiempo llevan haciendo esto? Y me dijo: No, yo la desarrollé, solo yo. Cómo así que solo. Y le digo: ¿Por qué solo tiene seis reviews? Y me dijo: es que yo no sé nada de marketing. Y yo…
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O sea, el tipo era un crack en materia de ingeniería y desarrollo…
Todo, o sea, él hacía el full stack, él diseñaba, programaba, implementaba todo el producto de comienzo a fin y eso se llama un ‘indie developer’. Es como: solo y él mismo hace todo. Pero entonces yo le digo: ¿cómo así? Esto lo tiene que saber todo el mundo. Y él llega y me dice: no, pero Charlie, yo no, yo no tengo con qué pagarte.
¿Ahí estaban hablando que por WhatsApp?
Yo lo encontré en Twitter y vi que en su Twitter tenía su Instagram. Entonces le escribí por mensaje directo. Pasaron como cuatro días. Dije: este man me ignoró. Luego pasa todo esto. Y yo le digo: esto debería saberlo todo el mundo, hagamos un conjunto. Y me dijo: No, es que no tengo dinero para pagarte. Y yo le dije: yo no quiero que me pagues, yo quiero ser parte de esto, cueste lo que cueste. ¿Qué hay que hacer para meterse en este cuento? Y yo le meto de aquí en adelante lo que sea. Terminamos negociando…
¿Eso cuándo fue?
En diciembre del 2024. Y nos propusimos lanzar en enero del año pasado. Y entonces llegamos y acordamos, termino asociándome con él a nivel de socios, de participación del negocio, que era lo que yo estaba buscando, más que me diera comisiones. Quería participación del negocio porque le veía mucho potencial. Él tenía 600 usuarios, montamos toda una estrategia de comunicaciones. Yo llego y empiezo a echar el cuento: ¡Hay, me encontré con esta app! Tal como sucedió realmente, contándolo muy honesto.
Empieza Charlie a contar eso en sus redes sociales, muy orgánico, creo yo, y digamos que creo que eso es lo que hace que conecte de una u otra forma con su audiencia. Justo como nos lo está contando acá, empezó a contarlo en sus redes sociales…
De acuerdo. Y entonces yo llego y monto los primeros videos. Lanzamos el 28 de diciembre del 2024 y para el 15 de enero del 2025 la aplicación ya tenía alrededor de unos 100.000 descargas en solo 15 días.
Entonces ahí fue cuando nos dimos cuenta de que en este mundo de las aplicaciones el tema de la distribución es demasiado importante. A veces hay productos que son geniales, pero estas personas que son grandes programadores no saben nada de marketing, no saben nada de ads, no saben cómo lograr hacer que su producto tenga visibilidad y pues todo tuvo una narrativa donde hay un gran producto. Yo tenía una necesidad real, yo lo busqué por necesidad, claro, yo no estaba buscando un negocio, yo estaba buscando era una solución para mí.
Y como fue tan genuina esa narrativa, la gente lo pudo percibir. Y en el momento en que lanzamos hasta el día de hoy que ya tenemos más de 350.000 descargas, pues se volvió un proyecto que a mí me ha cambiado la vida, porque como es por suscripción, pues los negocios por suscripción son muy estables.
Claro, eso le da una periodicidad de compra, recompra, como funcionan las suscripciones de los periódicos, digamos en este caso, o como cuando uno compra en Netflix o compra la suscripción de YouTube. Usted tiró una noticia hace poco sobre esa aplicación. Dijo: esto es una sorpresa.
El hit como tal del producto es justamente que tú cuando pagas, se agrega la transacción automáticamente. Pero no lo hace integrándose a tu banco y viendo tu información, lo hace directamente desde el wallet de tu celular, de tu iPhone. En este caso que reconoce, tú montas como un atajo, tú le das los accesos que tú quieres.
Todo es muy privado y la información está encriptada, pero básicamente reconoce el nombre del comercio, el valor y lo categoriza de una. Entonces con IA, reconoce cómo que se llamaba el lugar, no sé, Alpina. Entonces lo mete de una vez en salidas a comer o como tú lo hayas categorizado y aprende de ti. Entonces una vez hiciste agregación de una hamburguesa y te lo categorizó como domicilio, pero tú le dijiste, no, es que esto no es domicilio, esto es salidas a comer, él a la siguiente lo va a reconocer como salidas a comer. Entonces hemos venido desarrollando la aplicación para que incluso haya algo que se llama reportes con AI, donde tú puedes preguntarle acerca de cuánto me gasté la última semana de febrero en Uber. Y entonces él llega y te muestra todas las transacciones que has hecho, te las deja editar, te las deja revisar.
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Prácticamente pues casi que charlar con tus finanzas y todo se vuelve muy sencillo y es ahí donde está el quiebre, porque quizás no es el producto para un financiero, quizás no es el producto para alguien que está buscando proyecciones económicas y un montón de análisis. Es para alguien como yo que necesita algo simple, divertido, que tenga una interfaz fácil de entender, que no genere esa fricción como que hoy no metí las transacciones y tengo que llegar al final del día a meterlas porque se vuelve algo que te carga.
Y lo otro pues básicamente fue el mostrarlo en mis redes de una forma demasiado genuina de lo que yo estaba viviendo, entonces, pues a la gente le ha gustado mucho la narrativa.
Dice Charlie, 350.000 descargas, descargas, ¿Y esas 350.000 descargas se replican en 350.000 usuarios?
No, porque nosotros en un momento teníamos una versión freepremium.
Freemium quiere decir que uno entra gratis, usa ciertas, digamos, ofertas de servicio gratis y si quiere hacer como un ascenso o pasar a otro nivel, tiene que pagar.
Sí, lo que vimos en el mercado, sobre todo en el mercado latinoamericano, es que hay una percepción de que todo lo que está en Internet debería ser gratis. Entonces lo que estaba pasando es que ofrecíamos ese servicio freemium y la gente decía: ay, pero solo me deja hacer tantas transacciones. Esto es horrible. Y las calificaciones empezaron a caer.
Entonces ahora lo transformamos a una aplicación paga que tiene un periodo de prueba. Entonces no, de esas 350.000, ya estaríamos millonarios si todos fueran usuarios, pero han sido personas que han pasado a través de la aplicación y unas se han quedado hasta el punto de hoy que estamos alcanzando las 20.000 suscripciones, que pagan recurrentemente.
Yo que manejo ese negocio, sobre todo en los medios de comunicación, sé que es una muy buena cifra. Ahí estuvo contado el segundo negocio.
El tercero: emprendió con algo que pues para mí es emprender, porque a veces emprender es encontrar la oportunidad de traer algo que alguien está haciendo afuera. Asociarse con alguien es iniciar un proceso a partir de. Lo presentó usted hace poco en sus redes sociales y hablaba de alguien que a mí me parece que hace muy buena producción audiovisual. ¿Qué es?
Sí. Digamos que la conclusión de todo esto que pasó con la aplicación fue: pucha, yo tengo un canal donde puedo volverlo un canal de marketing de cualquier cosa que yo quiera contar.
Un megáfono.
Ahí está. Exacto. La gente está atenta a escuchar qué es lo que está pasando, qué hay de nuevo. Y con esto fue la confirmación de: venga, impulsemos lo que alguien más está haciendo bien y que esa persona de pronto no tiene esa habilidad de comunicarlo masivamente y expongamos. Yo yo no hice nada de la aplicación. Yo lo único que hago es darle feedback. Oye, este botoncito debería estar acá. Esto me ha dicho la gente…
Pero es contarle a una audiencia que existe y que convierte al final.
Exacto. Entonces él fue el talento que yo simplemente mostré a la gente. ¿Ahora qué pasó? Cuando mi hermano empieza a crear contenido por su parte, yo me pongo en la búsqueda de un editor. Me encuentro con Miguel Ángel…
¿Eso qué quiere decir? ¿Que con su hermano editaba?
Mi hermano y yo teníamos el negocio de Charlie Brown.
Los dos.
Y él estaba detrás de la cámara, yo frente a la cámara, y eventualmente decimos: Ven, es que tú también lo puedes hacer. Tú ya sabes cómo hacerlo. Y él empezó, se lanzó y ya está viviendo de eso también. Él está ahí creando contenido firme.
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Nos tiene que dar la clave para vivir de esto.
Y entonces pues yo me quedo sin editor. Busco uno y me llegó un man muy crack de 23 añitos, graduado de la Sabana con unas ganas de comerse al mundo y que había hecho como documentales, de todo. Es muy crack, o sea, es más crack de lo que yo necesito. Pero resulta que ponemos a prueba sus habilidades y eleva nuestro contenido a otro nivel que llega al punto que yo le pregunto: tú eres tan bueno, qué te sueñas, qué quieres tú, porque pues a ver, no te puedes quedar acá cuando yo solo necesito que me edites los videos. Y me dijo: “Quiero montar en algún momento una productora”.
Y entonces seguimos con esa idea durante casi un año y medio trabajando juntos. Y se llega al punto de hace 20 días, cuando decidimos lanzar la productora en conjunto. Y él me dijo: yo quiero que tú seas parte de esto.
Una productora para los que no están, digamos, tan cercanos a esto, a estos avatares del negocio de los medios de comunicación, y hoy en día las redes sociales, es: piensen en un equipo como si fuéramos los dos, que nos encargamos a través de este tipo de tecnología, de crear producto audiovisual para lo que sea, para comerciales, para documentales, para gran escala en cine, incluso redes, redes.
Exacto.
Eso hacen, producir contenido de la más alta calidad. Y de eso viven miles de millones de personas en el mundo, de producir contenido.
De acuerdo. Y justamente él tenía la experiencia como productor audiovisual. Yo tenía la experiencia en redes de como que el mundo no sabía decidirse entre lo cinematográfico y lo digital, y nosotros encontramos una fórmula que nos funciona a nosotros y queríamos replicarla para otras marcas. Entonces él me dice: quiero que seas parte de esto, tú solo encárgate de visibilizar lo que estamos haciendo con OPA y el se encarga de toda la parte dura de producción, porque él es el experto en eso.
Y claro, yo también me meto ahí en el cuento. Yo también desde mi experiencia le aporto, pero básicamente lanzamos OPA, se llama OPA Media, ahí puedes ver todo lo que estamos haciendo, pero es como nosotros desarrollamos todo el producto audiovisual, desde la estrategia hasta la producción, hasta la postproducción de lo que sea que necesiten marcas, personas, para nosotros gestionarlo desde la experiencia que tenemos y es una combinación muy poderosa. Él desde lo producción y yo desde el tema de redes.
Entonces lo acabamos de lanzar con el primer video y nos empezaron a llegar una mano de clientes, grandes marcas que todavía no les puedo contar pero que nos están buscando para desarrollar toda la estrategia de contenido y, pues es una pasión, es una locura, pero ver el potencial que hay de impulsar el talento de otros y simplemente comunicarlo es lo que a mí me rompió la cabeza.
Me gusta eso. Esa expresión es muy. ¿Saben? No la usa todo el mundo, pero quiere decir que de verdad le hace a uno volar la creatividad hasta el nivel que uno ni siquiera se imagina. Y yo quiero contar aquí una cosa, y es que Charlie un día lanzó un curso. Usted un día lanzó un curso y yo vi a mucha gente indagando y preguntándole, y yo ahí sentía que había más allá de que hubiese cobro o no, porque también regalaron muchas acciones, era el querer ayudarle a la gente y es como yo también lo veo, para eso es este espacio, para ayudar a la gente que está haciendo algo por este país que tanto lo necesita.
Cuénteme sobre ese capítulo. Y es que ustedes de una u otra forma dijeron: bueno, lo que nosotros hacemos porque no se lo enseñamos a hacer a otra gente y eso me parece también valioso, porque es ser empático y compartir de una u otra forma el conocimiento que uno tiene acá y que a ustedes les ha funcionado. ¿Cómo fue esa experiencia de abrir un curso?
Pues fíjate que si hay algo que nos ha caracterizado en todo este proceso de ser creadores de contenido, no es solo que soy un creador que está creando contenido y que es influencer y demás, sino pues yo me gradué de administración de empresas y eso me permitió tener una visión muy administrativa de lo que significa esto, como un negocio, como un medio.
Y yo fui todo el tiempo estructurando muy bien lo que quería que proyectaran mis redes, a tal punto que fui aprendiendo y fui documentando todo el proceso, llegó ese momento en el cual yo sentía que yo ya había desarrollado una forma de entender las redes sociales y es cuando yo lanzo hace dos años, un primer programa que era un programa cerrado, muy de acompañar a la gente ocho semanas, entonces solo habían 30 cupos.
Ese fue el que yo vi, creo…
Ese fue el que lanzamos en su momento y luego con Platzi, pues lo que hicimos fue una versión más light.
Platzi, de Freddy Vega, que también lo entrevistamos en este espacio.
Entonces lanzamos de estrategia de creación de contenido. Entonces el surgimiento de OPA no es como hoy un influencer se le dio por, ahora, crear contenido para otros. Es porque ha habido una estructuración durante seis años de cómo entender el mundo digital y cómo nosotros lo hemos venido encapsulando en grandes aprendizajes y metodologías que permiten a otros también replicar esos procesos y tener un resultado en el mundo digital. Entonces yo lo hice primero con este programa de acompañamiento muy demandante, porque era estar ahí ocho semanas con la gente.
Luego montamos algo más light porque no hay acompañamiento, pero todo está pregrabado dentro de Platzi, pues el que tiene la suscripción puede acceder a eso.
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De acuerdo. Y pues ya todo ese conocimiento acumulado, pues es lo que yo vengo a aportar a OPA, no solo es decir hay vean, existe OPA…
Está todo conectado.
Al final todo está conectado y justo esa ha sido la clave para empezar a crear negocios, no hablando de otras marcas, sino hablando de las marcas propias, impulsando el talento que otros tienen, asociándome con ellos, quizás no teniendo la mayoría de la participación de ese negocio, sino yo me encargo del core, de lo que hago, que es comunicar y crear contenido, y ellos se encargan de desarrollar su talento. Y entonces todo eso parte de una narrativa. ¿Por qué? Porque yo estudié diseño de producto y por eso la aplicación, entonces tengo criterio al respecto. Yo creo contenido, entonces por eso pues empezamos la productora con OPA.
Y de hecho pues no sé si se dan cuenta. Tratamos de hacer que los espacios sean agradables, donde grabamos, que todo luzca de una forma diferente. Y justo ahorita me acabo de asociar con Juan Pablo, un ingeniero que diseñó los techos y los pisos del Transmilenio.
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¿Cómo se llama el proyecto?
El proyecto se llama Simple Objects y básicamente son objetos que brindan una experiencia para el hogar. Ahí, si ves esta lámpara azul, es impresa en 3D, porque es un crack del modelado 3D.
Se ve acanalada para los que no alcanzan a ver, con un gran nivel de detalle.
Y él, como también es ingeniero mecánico, tiene esa capacidad de llevar el producto a otro nivel. No solo es que se vea bonito, sino a nivel de cada elemento, de cómo funcionan entre sí, pues él desarrolla productos de estos con impresión 3D y nos acabamos de aliar, literalmente. Llevamos un par de meses hablando. Entonces, vamos a lanzar dentro de alrededor de unos diez días, oficialmente; ya nos alíamos con la marca más grande de impresión 3D. Entonces tiene que ver con tecnología, tiene que ver con cómo nosotros percibimos lo que hacemos, el diseño de los espacios y todo. Nuevamente es ese hilo conductor que tiene que ver con lo que yo soy: creación de contenido, tecnología, espacios.
Yo estudié arquitectura, pero no la terminé, entonces siempre fue una pasión, solo que yo no me veo haciendo esto, solo me gusta. Entonces por eso solo hice la mitad de la carrera, pero tiene mucho que ver con ese gusto que tengo como del diseño, del diseño interior, de cómo percibo los espacios y justamente responde a esa pasión que en algún momento estuvo muy latente.
Y pues si te das cuenta, hay un patrón claro: usemos nuestras redes para impulsar el talento que otros tienen.
Cerremos con las cinco preguntas en el espacio que yo llamo El Pitch, y es tratar de hacer cinco preguntas fuera de la caja, esperando cinco respuestas fuera de la caja. Aquí va El Pitch.
Bueno, Charlie, si pudiera cambiar una regla de los negocios, si estuvieran su potestad, cambiar una regla de los negocios. ¿Cuál sería? ¿Y por qué?
Dejar de medir el talento por títulos. Hay gente que te llega con unas ganas de aprender y de hacer las cosas, que termina siendo mejor talento, aunque te tengas que vivir esa curva de aprendizaje, que gente muy preparada, que quizás no tiene esas ganas de salir adelante y termina siendo alguien que no te da tanto fruto como quien tiene ganas.
Si pudiera desarrollar un negocio que se ha soñado pero que por los avatares de la vida, los caminos de la vida, no lo ha logrado, no alcanzado, no ha podido, pero algún día se lo pone de meta. ¿Cuál sería y por qué?
Creo que sería desarrollar un producto tecnológico como tal y que tenga que ver con música. Yo amo la música. Aquí no se ve en cámara, pero ahí está el piano, allá está la guitarra. Estoy aprendiendo, soy, soy un entusiasta, no soy músico, pero sí me encantaría, no sé, quizás crear algún instrumento que utilice también tecnología para que ahí mismo te puedas grabar, crear pistas. Me imagino mucho tecnología y música, que son mis pasiones.
Usted es una marca en sí misma. Yo lo hablo con gente, lo he hablado con gente aquí en Colombia y afuera, y es una marca en sí misma. La pregunta es si su negocio fuera una serie de televisión, ¿a qué género pertenecería y en qué temporada iría?
Uf, pucha, yo no sé, yo me imagino algo así comoArt Attack, como una vaina así. Como todo el tiempo salen proyectos y cosas diferentes, viajes, eventos, cosas loquísimas, pero muy lifestyle, como recorrer el mundo para encontrar una experiencia en productos, en programas. Y creo que iría por ahí en la tercera temporada de diez.
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Si usted pensara que hay alguien al que usted dice le debo parte de la inspiración de lo que he hecho, esa persona, esas personas o esa marca, esa organización me ha inspirado a ser lo que ha sido y lo que ha logrado Charlie, ¿Qué es o quién es y por qué?
Bueno, yo la verdad que creo en las enseñanzas de Jesús y él ha sido la inspiración. Creo que a través de su palabra se puede interpretar muchas formas de ver el mundo creativo. Así que soy fiel seguidor y la inspiración máxima.
Bien, y la última, esta se la estoy preguntando últimamente a todos. Es un poquitico personal, pero creo que es muy necesaria en este momento, en este mundo en el que andamos y es cómo está su salud, no la física, porque yo sé que es un tipo que hace mucho ejercicio. ¿Cómo está su salud mental? ¿Cómo va esa parte de la que casi nadie habla porque es un tema muy vetado?
Uy, yo creo que la he sufrido. En este proceso me he quemado, subía de a tres videos al día, luego me quemé y no subía contenido como en dos meses, y ha sido empezar a tener mucho cuidado de lo que es esa relación con las redes. Si ya para una persona normal es absorbente por solo como se entretiene, para mí, porque también es mi trabajo, se vuelve un lugar que me absorbe por completo y tengo muchas restricciones.
Yo no me puedo meter a Instagram por una aplicación que tengo, no me puedo meter a Instagram antes de las 09:00 de la mañana. No me puedo meter después de las 19:00 de la noche, solo me dejan entrar diez minutos. En ciertos momentos del día antes de entrar, me pregunta cosas como: “Esto es realmente importante” o me sugiere una aplicación como la Biblia.
Porque es una relación que uno cree que tiene el control pero no la tiene. El algoritmo te conoce a tal punto que sabe cómo estimularte para que tú te quedes pegado. Entonces uno no puede ser ingenuo con la relación que tiene con las redes sociales. Y algo que sí he sentido es que entre más yo me la paso en redes, más ansioso estoy, y entre más ansioso estoy, peores decisiones tomo.
¿Qué como? ¿Cuánto me ejercito? Todo es una consecuencia, a qué horas me acuesto. Y entonces cuando yo tengo eso encapsulado allá, porque es un león que está enjaulado, que sirve para muchas cosas, sí, para muchas oportunidades, pero también te puede devorar, entonces lo tienes ahí enjaulado, lo sacas de paseo en sus momentos que debería ser, y llegas y te comes el mundo, pero no te comes a ti mismo.
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Y para mí se ha manifestado y creo que tú has visto, como cuando tú me conociste: yo estaba más cachetón, mechudo. Y desde que empecé a tener ese control, las dinámicas de mi vida cambiaron. A la hora que me acuesto, a la hora que me levanto, lo que como.
¿Y eso es una aplicación adicional?
Esa nativa de los dispositivos, uno le da saltar, saltar, saltarse y uno termina metido otra vez. Entonces hay unas que son muy drásticas. La que yo utilizo se llama Screen Zen, no tiene nada que ver conmigo. Ellos no saben nada de mí. De hecho, creo que es gratis, pero si pone unas limitaciones súper fuertes. Si yo quiero ir a cambiar la configuración de la app, se demora como unos 30 segundos en mostrarte los menús.
O sea, tiene todo para que tú no te lo quieras saltar. Y eso me ha permitido a mí, a la fuerza. Esa sí, porque si me estaba consumiendo.
Pues me parece súper honesto, Charlie, de verdad que lo cuente, porque eso es lo que le pasa a mucha gente que está detrás de las pantallas como la que nos está viendo.
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Bueno, con eso cerramos El Pitch y ahora sí cerramos la entrevista con esta última y es: Charlie, una recomendación para esas personas que han tomado la decisión de seguir a gente como usted y sobre todo de empezar a hacer cosas como las que hacen personas como usted. Porque esto es una nueva economía. La Creator Economy, le llaman los gringos. La palabra influenciador, digamos que a uno les gusta o no les gusta, creador de contenidos y demás, pero yo a lo que voy es que pues hay gente que ya ha dicho que no quiere estudiar sino ser influencer, y yo siento que esa connotación tiene también unas cosas buenas y unas cosas malas. Entonces usted es un tipo en mi consideración, serio, con los pies en la tierra y también es la razón del por qué está aquí en este espacio. Así que suelte ese mensaje final, sobre todo con esa conciencia de que de esto se puede vivir, pero también tiene muchos riesgos.
Sí, de acuerdo, creo que decir quiero ser influencer o quiero ser youtuber es como decir hace 30 años quiero ser la radio, quiero ser la televisión, quiero ser el medio. Si no tienes un mensaje, te vas a caer por tu propio peso.
Y ese mensaje solo se construye desarrollando habilidades, desarrollando también criterio, opinión acerca de ciertos temas que se vuelvan comunicables de forma sostenible en el tiempo, y que las personas también reconozcan lo que tú estás haciendo y el aporte que estás teniendo en sus vidas. Puede ser incluso entretenimiento, pero incluso para eso requiere una estructura y una preparación…
Una estrategia.
Exacto. Entonces hay una gran oportunidad en el mundo digital. Creo que el mayor de los problemas es que hay tantas oportunidades que es muy difícil elegir, y es ahí donde nos la pasamos guardando publicaciones de esto. Lo reviso después, esto lo aprendo después. Uy, que nota esta idea, y estamos en una mentalidad de amplitud y no de profundidad.
Entonces mi invitación es dentro de un mundo digital que les ofrece tantas oportunidades, la mejor estrategia no es buscar la mejor alternativa, es casarse con una que tenga sentido, desarrollarla a profundidad, ir a la raíz de esa habilidad – conocimiento, y luego de esa se van a desprender ideas que van a ir construyendo de forma acumulada y no que sientas que estás saltando de una cosa a otra y estás empezando desde cero en todo momento.
Y creo que eso a mí me ha costado muchísimo tiempo y es: yo quiero aprender de piano, quiero aprender de guitarra, quiero aprender a pintar. Y estaba en las tres, pero ninguna la hacía bien.
Foco…
Foco, me tocó sacrificar, decir no voy a pintar más por ahora, no voy a tocar más guitarra, quiero aprender piano. Ese es el que yo quiero. Y vivir es elegir, elegir sacrificar. Y en este mundo de tantas oportunidades, no se dejen robar la atención, decidan y cojan un camino, desarrollen, porque es que también nos cansamos muy rápido. Estamos tan estimulados que algo cuando genera un poquito de resistencia ya queremos saltar a lo siguiente.
El mundo es muy efímero.
Y ahí es donde se queda la mayoría de gente, en esa curva cuando se puso un poquito difícil, apareció otra cosa. Hay otro modelo de IA, hay otro modelo que es como cásese con uno y úselo a la profundidad, si no, nunca va a terminar de usarlo en todas las posibilidades que le ofrece. Entonces tengan foco, tengan foco y cásense con algo, porque oportunidades hay las que quieran. El mundo digital se mueve a otra escala. Hay dinero, hay oportunidades, hay lo que quieran, pero una cosa a la vez.
Ahí estuvo Charlie Álvarez o Carlos Álvarez. De nuevo me siento raro diciendo Carlos, Charlie, un gustazo.
Gracias.
Creo que fue una buena conversación.
De acuerdo. Siempre es bueno compartir el tema.
Sí, sí, sin duda. Ya saben que esto queda guardado para los suscriptores en texto. Hay una distribución en redes sociales y de forma gratuita en YouTube. Nos vemos en la próxima, hoy con Charlie Álvarez. Hasta pronto.
Chao, chao.
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