Hernando Rubio, bienvenido a Emprendimiento y liderazgo de El Espectador, una sección que se fundó, precisamente, para contar historias de este tipo. ¿Cómo está?
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¿Ya tienes una cuenta?
Pues muy bien. Y gracias a vos por hacer cosas como esta. Necesitamos que más gente se inspire a ser líder, a emprender, porque eso es lo más bacano del mundo, emprender.
Hernando acaba de entrar junto con una compañía, de la que ya vamos a hablar, a una red prestigiosa, Endeavor. Por aquí han pasado varios de esos emprendedores y arrancó por ahí porque fue el contacto y creo que eso le da además un poder al personaje, a la empresa y a la entrevista.
¿Quién es Hernando? ¿Cómo arranca a emprender? He leído que es emprendedor serial.
Pues yo soy un caleño básico que me vine a Bogotá, que me encanta el fútbol, me encanta la empanada y que vivo mi vida a tope, como si fuera el último día de mi vida. Y que empecé a trabajar y a estudiar muy pronto. O sea, yo trabajaba de día y estudiaba de noche y por ahí, como a los 19 años, me pasó un ‘cagadón’ que le pasa a mucha gente en Colombia. Y es que por no estar incluido financieramente, terminé metido en un lío tremendo. No tenía acceso a pagar, no tenía acceso a crédito, terminé en un problema tremendo y aprendí una lección enorme del valor que significa para las personas estar incluidas financieramente.
Y desde ahí juré que iba a dedicar toda mi vida a ese propósito, a lograr que cualquier persona o cualquier comercio pueda pagar o ser pagado de manera digital sin importar su condición social. Y no voy a morir hasta lograr que la vieja que venda chontaduro pueda mover su dinero de la misma manera que el tipo más rico del país. Que eso no sea lo que nos divide. Yo creo que así el país va a cambiar dramáticamente.
Identificó una oportunidad. ¿Cuántos años tenía ahí?
19.
¿Qué pasó después?
Más que una oportunidad, es entender un problema que afecta a mucha gente y que es un problema muy, muy grave, que uno después se obsesiona en cómo resolverlo. Y si a esa obsesión por cómo resolverlo le metés vía tecnología, pues entonces puedes soñar con exponencialidad, con crecer, con escalabilidad.
¿Qué pasó después? Bueno, terminé de estudiar, terminé de graduarme, terminé de crecer. Pero siempre tenía eso ahí. Hasta que vi la oportunidad de oro para hacerlo. O sea, en Colombia hubo un cambio muy grande que se llamó la Ley de Inclusión Financiera, que habilitó un tipo de institución financiera.
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Era como el Gobierno diciendo: vengan empresas de base tecnológica, regúlense, porque para prestar servicios financieros hay que ser regulado y ayúdennos a cambiar el país. Un poco la lógica de los gobiernos es: entre más competencia pongan, mayor innovación va a haber, mayor inclusión financiera va a haber. Movii se convirtió en la primera fintech regulada y vigilada por la Superintendencia Financiera. Y ahí arrancó toda la historia.
Ese es el nombre de la empresa que entró a Endeavor. Entonces, ahora, cuéntenos la historia de Movii.
Movii nace con ese propósito de lograr que cualquier persona o comercio pueda pagar o ser pagado de manera digital, y arranca producto de la Ley de Inclusión Financiera.
Eso fue cuándo…
Eso fue en el 2014, se promulgó la ley y se empezó a operar en el 2018, y Movii empezó con sus primeros clientes en el 2019. Ya hace seis años, siete años. Y desde ahí arrancamos con nuestra primera parte de nuestra misión, que era lograr que cualquier persona pudiera pagar.
Ahí hay un tema, un dato que a mí me impresionaba mucho y es que había 150 años de banca en el país y en 150 años de banca se llegó a 28 millones de cuentas de ahorro.
Fue el máximo.
El máximo. Ahorita más o menos está en ese número. Pero era un modelo que a mí me sabía feo porque era un modelo en el cual se cobraban cuotas de manejo, en el cual la gente no quería pagar por esos ‘fees’.
Abrir una cuenta de ahorros era… mejor dicho…
Jodidísimo. Pero el punto más clave, fue… Yo me acuerdo que yo iba a sacar plata en un cajero, entonces dije: sacar 200.000 pesos. Y me decía que no tenía saldo, pero me cobró la comisión por decirme que no tenía saldo. Yo quedé ofendido y emputado y yo decía: no puedo creer esta vaina. Entonces juré que íbamos a cambiar esa industria, pasar de una excluyente en donde pocos lo podían tener, a una industria incluyente.
Y pasó la magia. Llevamos ya seis o siete años de billeteras. Arrancó todo el movimiento de billeteras, lo que hoy se conoce como Nequi, Daviplata, Movii…
Sí, las famosas porque además tienen el respaldo de los bancos más grandes de Colombia.
Claro, y así como en 150 años de bancos se crearon 28 millones de cuentas, en siete años de billeteras se crearon más de 60 millones de billeteras. Hoy en día podemos decir que hay más billeteras en el país que cuentas de WhatsApp activas. Entonces la primera parte de nuestra misión, que era lograr que todo el mundo pudiera pagar, se logró.
Y Movii es hoy en día la billetera independiente más grande del país. Tenemos más de 5 millones de usuarios. Están las billeteras de los bancos, que también tienen un montón, y eso es una berraquera, porque no solamente nosotros logramos cambiar el ecosistema con nuestros servicios, sino incomodando a los incumbentes, a los bancos grandes, a que cambiaran su modelo de ese modelo excluyente a un modelo incluyente por el bien del país.
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Ahí uno entiende muchas cosas. En Colombia más del 50% de la población depende de la informalidad y mueven hoy la plata por esas billeteras. Antes eso no pasaba. ¿Cómo se movía la plata? En efectivo. ¿Ese es un objetivo que sin querer lograron o eso estuvo pensado desde el comienzo: Eliminar problemas, digamos, de lavado de activos, de ilegalidad…?
Sí. O sea, por supuesto, es una de las mejores consecuencias. Uno de los problemas más grandes, como estás diciendo, es la alta tasa de informalidad del país. Y si bien los pagos digitales no es que elimine la informalidad, sí es la puerta de entrada para la formalidad. Una vez vos puedes recibir pagos digitales, vas a empezar a crear un historial, una historia que te puede ayudar.
Y eso es una cosa. Es como una caja de Pandora. O sea, Brasil acaba de reducir su uso efectivo, en solo cinco años, del 75% de todas las transacciones, parecido a Colombia, a solo el 15% de sus transacciones en efectivo. Y se abrió una caja de Pandora de formalidad y cosas lindas.
Eso es un poco lo que estamos viendo hoy con Bre-b y un poco traído del modelo de Brasil a Colombia, que ya se puede a través de una llave. No hay necesidad de tener, digamos, un montón de identificaciones, sino una llave, tranzar la plata, pagar los aguacates y el chontaduro, sencillamente haciendo la transferencia desde el teléfono celular o incluso desde el reloj, a una llave. Hernando, cuéntenos un poco más: ¿Cómo es emprender en Colombia? ¿Qué tan difícil es emprender en Colombia? Porque aquí uno está contando las historias de éxito, pero para llegar al éxito a veces se olvida contar el proceso. ¿Cómo ha sido el proceso?
Yo creo que emprender es el arte de enamorarse de un problema a fondo. Y después, como cuando uno jugaba Nintendo, que uno tenía que pasar 7.000 mundos para salvar a la reina en Mario Bros, y uno le daba y le daba y le daba y le daba. Uno tiene que ser tan persistente de no parar ante las cosas malas que te vienen. Mucha resiliencia.
Y emprender es eso, es ser capaz de hacer lo que haya que hacer con tal de conseguir las cosas. Una historia chévere, a vos que te gustan las historias, y es que esa ley de inclusión financiera que habilitó el tipo de institución que somos nosotros, estaba engavetada.
Normal en Colombia.
Eso es normal en Colombia. Y una vez mi esposa me pidió que la acompañara a una peluquería y en esa época en las peluquerías todavía tenían revistas. Y entonces yo vi en una página que Juan Manuel Santos quería ser noble y que por eso estaba haciendo el proceso de paz y todo ese cuento.
Y yo pasé la página y al otro lado estaba la reina máxima de Holanda, que era una Argentina que se casó con el rey de Holanda, y que ella se declaró la embajadora de la inclusión financiera del mundo. Entonces yo volví a pasar la página. Santos quería ser noble, la siguiente página, la reina máxima de Holanda. Ve, ¿si yo traigo esta vieja, será que desengavetan esa vaina? Y empecé a tratar de hacer muchas cosas para poder traerla. Y en efecto, ella terminó viniendo…
Ah, ¿sí?
Sí, cuando ella viene, el presidente Santos dice: Yo voy a sacar la ley de inclusión financiera.
¿Casualidad?
No, pues, casualidad es que todos empujamos pa’ esa vaina, pero al final logramos que la cosa pasara, que pasara la ley y gracias a eso es que hoy en día existen todos esos millones de usuarios que pueden pagar de manera digital.
Y esa historia se repitió, digamos, así como nuestra primera parte en Movii fue la emisión -muchas cuentas-, entendimos que la otra parte, que era que los comercios recibieran pagos, porque de nada sirve que todo el mundo pueda pagar si los comercios no reciben esa parte, toda la innovación que pasó en los últimos años en el lado de la punta emisora, donde la gente puede pagar; no pasó en el punto de aceptación, que era que los comercios pudieran pagar por falta de competencia.
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Históricamente había dos o tres compañías que eran las que ponían los medios de pago y no más. Y cuando hay pocas empresas haciendo eso, hay muy baja penetración de aceptación de pagos digitales, y pasó una historia similar: también empujamos una ley o un decreto para que se pudiera competir contra esas dos o tres empresas.
Y esa es la segunda fase de Movii. Empezó hace cuatro años, en donde nosotros nos volvimos adquirentes, y por eso es un poco lo que hoy en día estamos haciendo de querer ser neo adquirientes. Todo el mundo ya sabe lo que es ser un neo banco. Ahora estamos posicionando el concepto del neo adquirente…
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Es lograr que los comercios puedan recibir pagos digitales de manera fácil. Y aquí en Colombia pasaba lo mismo que en los otros países, que había dos o tres empresas que hacían esa labor. Y esas empresas son de propiedad de la banca. No se podía competir.
De hecho, hay una historia muy linda. Cómo el banco principal de este país trató de salirse de eso, tratar de competirle a las empresas que él era dueño y no pudo. Entonces nosotros documentamos esa historia y nos fuimos a la autoridad de competencia, a los reguladores, a decir, mire: es bueno mayor competencia, porque hay más innovación, más inclusión financiera, cambie las reglas de juego para que se pueda competir. Y la cambiaron. El Gobierno lo cambió hace cuatro años, que sacó un decreto de pagos que habilita la competencia y Movii se volvió el primer adquirente, digamos, en entrar después de ese decreto de pagos.
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Y así como pasó la magia de que se abrieron 60 millones de billeteras, en el lado de la aceptación, pasó la magia de que nosotros empezamos y en tan solo tres años compitiendo con esas dos o tres empresas que antes nadie les competía, hoy en día Movii procesa ya más del 60% de todas las transacciones de e-commerce. O sea, todas las empresas como Uber, Didi, Spotify, Netflix, todos esos ya están procesando a través de Movii, porque como había muy poca competencia y pusimos una capa de tecnología muy buena, una plataforma tecnológica muy buena que subió el performance, las tasas de aceptación, los casos de uso, minimizó el fraude y mucha gente se ha venido con nosotros.
Así como hicimos una revolución en el lado de la emisión, hicimos una revolución en el punto del lado de la parte adquirente.
Alguna vez entrevisté a unos emprendedores, cuatro costeños, y no entendía el concepto, no entendía el modelo de su negocio, y ellos me decían: mira, cuando tú vas a un Juan Valdez y pagas con tu tarjeta, no es que la plata le entre de inmediato al comercio. Ahí hay un tránsito que tiene que pasar como por siete u ocho empresas. Piensa como si siete u ocho personas estuvieran haciendo una llamada desde el momento en el que pasa la plata de tu cuenta hasta que entra ese dinero a Juan Valdez. Lo que nosotros hicimos en ese instante fue reducir esa autopista, nosotros fondeamos, y hacíamos que la plata pasara de una vez, de tu cuenta al comercio directamente. Quiero entender un poco más lo del neo adquiriente. Explíquenos eso un poco más.
Pues ahí hay todo un tema. Y es que por muchos años se ha dicho que las economías les va a ir mejor y a los países les va a ir mejor si se incrementa la aceptación de pagos digitales. Es decir, hoy Colombia, de cada 100 transacciones que se hacen, cerca de 75 siguen siendo en efectivo. Eso está mal. A pesar de que ya todo el mundo tiene la posibilidad de pagar digital.
¿Pero qué pasa? Y es que si yo te pago en efectivo, si yo voy a tu punto, vos estás en San Andresito, me vendes una chaqueta que vale 100.000 pesos en efectivo y te quedan 100.000 pesos de una. Pero si te los pago con tarjeta a vos te quitan una comisión que puede ser el 3% y te pagan un par de días después.
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Entonces vos por eso decís: te vendo la chaqueta con un 5% de descuento si es en efectivo. Y esa es una de las razones del por qué los pagos en efectivo siguen siendo muy grandes en nuestro país. Lo que hay que hacer es reducir eso. Vos ahorita dijiste de Brasil, que lo redujo y lo redujo a través del Bre-b de ellos, que se llama Pix, porque con eso la gente recibe la plata sin esa comisión y de inmediato.
Entonces la gente se motiva para hacer eso y cuando pasa, abre la puerta para formalización, abre la puerta para volver visible a mucha gente que es invisible, y eso le da acceso a muchas cosas buenas en pagos y sobre todo en acceso a crédito. Entonces, de lo que se trata es que entre todos podamos reducir ese uso de efectivo a través de una adquirencia mejor, una adquirencia de una tarjeta mejor de un sistema de pago inmediato como Bre-b. Y por eso todos estamos empujando, para que a país le vaya mejor.
Pienso hace 15 años, a uno le decían para darle un crédito: muestre su carta laboral y sus tres últimos extractos. Eso porque uno está dentro de la economía formal. Pero si la señora del chontaduro iba a un banco a pedir un crédito y le decían: su carta laboral. ¿Y sus tres extractos bancarios? No tengo. Pero hoy, haciendo transacciones a través de una billetera digital como en este caso, aquí sí hay un ‘récord’ de sus movimientos financieros. ¿Así es que funciona?
Claro, así es. Sigamos el ejemplo. La señora del chontaduro, para ella antes abrir una cuenta de ahorro era una pesadilla. Y ella decía: No, por la cuota de manejo, porque le cobraban 50.000 pesos. Entonces solamente recibía efectivo y se perdía de recibir pagos de un montón de gente que le quería pagar de manera digital y vendía menos. Estaba jodida.
Ahora ya esa señora ya tiene una billetera digital, te lo aseguro. Listo, y ya con eso empieza a mover su dinero digitalmente. Pero ahora lo que vamos a hacer es que para recibir pagos ahí, no solamente a través de cuenta a cuenta, sino que a través del QR, con Bre-b va a poder recibir pagos. Y, ojo, sin que le cobren esa comisión grande y la plata de inmediato, como el efectivo, tan bueno como el efectivo en inmediatez.
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Y ahora también en Movii estamos lanzando una cosa, muy pronto lo van a empezar a ver, y es que va a poder recibir pagos con tarjeta sin un datáfono, sino con su celular. Su celular va a ser el datáfono. Entonces ahí, en ese caso completamos todo el ciclo de no solamente habilitar a esta señora para que pueda pagar, sino habilitarla para que pueda recibir pagos con tarjeta o con Bre-b o con pagos cuenta a cuenta.
Y todo ese todo ese movimiento de dinero, sin duda, va a volver a esa señora visible cuando antes era invisible para tener acceso a otras cosas que puede llegar a tener acceso, que puede seguir aumentando la escalera de inclusión financiera como acceso a crédito, acceso social, y así se cambia un país.
Ustedes dirán: pero si tengo el celular, ¿para qué voy a pagar con un plástico? O sea, con la tarjeta. Pues a veces pasa que, por ejemplo, salgo a hacer ejercicio, no saqué el teléfono, no llevé por alguna razón el reloj, pero si tenía la tarjeta en el bolsillo. Necesito comprar los chontaduros, voy y pago con el plástico y entonces entiendo que ahora esa señora a través de su celular, que se convierte en un datáfono, es que va a poder recibir ese pago.
Así es.
Entran a Endeavor. ¿Por qué resulta atractivo? ¿Cómo se ven en este lugar? ¿Cómo se ven ahora en esta red, en este grupo que tiene marcas muy famosas y sus emprendedores, como Platzi, como Rappi, como Habi?
Yo creo que Endeavor es la red de emprendedores de alto impacto más grande del mundo y creo que es un privilegio estar ahí. Y para ser honesto, en el caso mío, a mí me habían buscado hace un par de años antes, pero yo decía: no tengo tiempo para esa vaina, yo tengo que estar es trabajando y produciendo y haciendo cosas.
Eso se lo había escuchado Jorge, el de Gopass, tal cual, idéntico…
Pero llegó el momento. O sea, Movii está entrando en la tercera etapa. La primera fue la de abrir millones de cuentas a personas. La segunda fue ayudar a millones de comercios a recibir pagos de múltiples maneras. Y estamos entrando en la tercera etapa. Y es que toda esa disrupción que hicimos afortunadamente en el país, hay que hacerla en los demás países, está pasando exactamente lo mismo.
¿Dónde operan ustedes?
Hoy en día estamos en Colombia y en Perú. Ya empezamos en Perú. Pero la idea es crear este modelo de adquirente que tanto se necesita en toda América Latina y ya empezamos en Perú. Ahorita estamos trabajando para abrir Argentina, Chile, México y ojalá Venezuela. Me encantaría trabajar porque en Venezuela hay que reconstruir todo desde cero.
Entonces, para esta tercera etapa, que es arrancar y crear ese neo adquirente regional que ayude a los comercios a recibir mejor, a habilitar un ecosistema digital de pagos mejor, es vital poder contar con una red como Endeavor, en donde no solamente es, digamos, la posibilidad de que cuando lleguemos a Argentina o a Chile podamos reunirnos con los emprendedores de allá más importantes, pues para poder generar esto y, al final, tener una red de apoyo que te ayude, sino también a ver mejores prácticas.
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Hay muchos emprendimientos que han salido e internacionalizarse, eso no es fácil, y se cometen errores. Y yo siempre he dicho que una de las frases que rige mi vida es: “Inteligente es el que aprende de sus propios errores y sabio el que aprende de los errores de los demás”. Entonces es vital aprender de los errores. Es decir, dónde la has cagado, cómo la has cagado.
Hay que ser sabio, no inteligente. ¿Cómo se construyen emprendimientos sostenibles en un mercado tan difícil como el colombiano?
Siendo terco como una mula. Enamorarse definitivamente del propósito. Fíjate que en el propósito hay una frase, un cómo termina la frase. Y decía el propósito: “Lograr que cualquier persona o comercio pueda pagar o ser pagado de manera digital sin importar su condición social”. Y te hablo todo el tiempo de la vieja que vende chontaduro.
Si.
Uno se tiene que enamorar de la vieja que vende el chontaduro, uno tiene que enamorarse de lo que uno es capaz de hacer para cambiar la vida de ella y del hijo de ella, porque si ella hace todos sus pagos digitales, va a vender más; y su hijo va a poder estudiar y va a cambiar un ciclo y va a salir de la pobreza.
Es enamorarse absolutamente y ser capaz de traer a la Reina Máxima de Holanda, de hacer lo que haya que hacer sin ningún tabú, ni ninguna cosa para lograr que eso pase. Y eso es una nota. Uno la pasa bacanísimo haciendo eso. Es enamorarse un propósito, enamorarse y no aceptar un no porque ya los tenés todos por default. No te va a pasar nada más. Entonces es enamorarse y ser terco, resistente y disfrutar el camino.
¿Cuántos años tiene usted, Hernando?
Yo tengo 50.
Tiene 50 años y esto lo vio a los 19.¿Realmente cumplió o ha cumplido eso de solucionar ese problema que identificó allá a los 19? Si se pusiera al frente de un espejo, ¿qué balance haría?
Hemos abierto 5 millones de cuentas de personas que no tenían en cuenta, hemos incomodado a la banca dramáticamente a pesar del costo que eso supone para mí. Para que cambie su modelo de un modelo excluyente, fees, cobros; a un modelo incluyente. Hoy en día yo, digamos, por ejemplo, lo que Nequi hace me encanta.
Todo el mundo dice: “Nequi le dio durísimo”. No, a mi Nequi… Lo adoro porque en verdad me ayudó en mi propósito, que es superior, lograr que cualquier persona pueda pagar de manera digital. Y me siento orgulloso de eso. Me siento muy orgulloso de transformar los pagos de la manera en que los comercios reciben y me siento muy orgulloso ahora de ir a hacer esa misma disrupción por el bien de los países en donde estamos llegando.
Uno habla con Andrés, de Nequi, y de cómo arrancó y demás, y lo escucho ahora a usted, entonces uno siente que de verdad todos están remando para el mismo lado. Esto para los que nos escuchan en audio, estoy tocando el teléfono celular, y es que de verdad se pueden hacer cambios gracias a la tecnología. No hemos hablado mucho de eso: ¿La tecnología de ustedes es local? ¿La desarrollan en Colombia? ¿Cómo ha sido eso de solucionar problemas a través de la tecnología que de una u otra forma es la que permite escalar rápido?
Yo creo que ya el concepto es mundial. Es que antes, antes había el problema de que si uno nacía en Buga, entonces uno tenía que coger los insumos de Buga en el Valle del Cauca. Hoy en día cero de eso, hoy en día uno puede vivir y trabajar donde uno quiera y uno puede coger lo mejor de las tecnologías.
Entonces la tecnología ya disponible y ahora con IA, peor. Entonces, realmente no es que uno tenga que vivir en un sitio para poder acceder a la última tecnología, la tecnología ya está disponible, pero sí tenemos un equipo global, o sea, el CTO de Movii es un tipo de la India.
¿Ah, sí?
Sí, sí. Entonces no importa en dónde esté el talento, hay que traer el talento y hay que armar un súper equipo que te lleve a lograr ese propósito que estás dispuesto a hacer todo por lograrlo.
¿Cómo se ve todo esto en Colombia Fintech? ¿Cómo se ve la cosa desde Colombia Fintech y cómo las fintech están cambiando el escenario en Colombia?
Muy bien. Y Colombia Fintech es un gran ejemplo de un trabajo en conjunto. Somos más de 400 fintech que nos unimos, que creamos un gremio que hoy en día es muy fuerte, muy poderoso, muy unido, muy activo, porque entendimos una cosa y era que nosotros necesitábamos cambios regulatorios para poder competir contra la industria incumbente.
Como estaba antes era imposible…
Era imposible, era imposible. Era como jugar un partido de fútbol en una cancha inclinada, gorriones o benjamines contra adultos. Y el juez lo pagaban ellos. O sea, era imposible. Lo que buscábamos era nivelar el campo de juego para poder competir en condiciones justas. Y se necesitaban muchos cambios regulatorios. Y hemos hecho muchos cambios regulatorios.
Yo te hablé aquí de la Ley de Inclusión Financiera. Te hablé del decreto de pagos. Open Finance. Bueno, hay muchas cosas con las cuales hemos trabajado y hemos sido muy ordenados y muy juiciosos. Y cuando encontramos en el camino a Gabriel, que hoy en día Gabriel Santos es el presidente del gremio, ha hecho un trabajo tremendo porque es un apasionado de esto.
En verdad cree en el poder de lo que podemos hacer por el país, si logramos esta mayor inclusión financiera a través de más competencia, hay más innovación. Y ahí tenemos una agenda regulatoria muy grande y creemos que el próximo año va a ser vital y por eso hemos creado un concepto que llama el “tsunami regulatorio”, un poco copiado de lo que hicieron en Brasil.
Lo leí el año pasado. Bueno, no lo leí todo. Leí la versión corta porque la grande es una Biblia, literalmente.
Pero ahí estamos de cabeza, haciendo esos cambios regulatorios.
Bueno, entonces sienten que sí va bien que la cosa, funciona o que de una u otra forma el mercado ha entendido que esos cambios son en beneficio del propio consumidor.
Pues claro, vamos bien, pero quisiera ir mucho más rápido y mucho mejor. Por eso es que seguimos inventándonos nombres y cuentos para que cada vez se haga más sentido y cada vez el gobierno entienda la importancia de cambiar todas esas regulaciones y todos esos decretos para que haya más competencia que lleve a más innovación, a más inclusión.
Dijo gobierno. Se acabó uno y comienzó el otro, que tiene claramente otras luces. La vicepresidencia está liderada por un tipo que fue ministro de Hacienda, fue ministro de Comercio, rector de una universidad en Bogotá, una en Medellín, y me parece que es súper inteligente, José Manuel Restrepo. ¿Cómo ven la relación con el gobierno que entra?
Yo creo que uno tiene que trabajar con todos los gobiernos, o sea. Yo alguna vez le pregunté cuando llegó un gobierno de izquierda hace cuatro años al país, yo, preocupado, llamé a David Vélez, el de Nu bank, a decirle: oiga, ¿a usted cómo le fue en los gobiernos de izquierda en Brasil?
Le pregunté lo mismo en una rueda de prensa aquí en Bogotá.
Y me dijo: Buenísimo, porque es que los de izquierda también quieren promover la inclusión financiera. Entonces yo creo que uno no debe quedarse… A mí cuando alguien me dice: es que yo no emprendo porque estoy esperando a que cambien de gobierno, digo: Este no entiende nada.
Uno tiene que hacer las cosas a pesar de lo que pase y coger lo bueno de cada lado. ¿Qué es un emprendedor? Es un un inocente por default, es una persona que cree que todo va a salir bien, es un soñador que se atreve a soñar con cosas distintas. Y uno debe pensar que todo va a salir bien y empieza a trabajar y a trabajar y a trabajar, porque entonces yo creo que uno, independientemente del gobierno, uno debe empujar por las cosas buenas y sacar lo mejor de cada uno de ellos.
Y en efecto, José Manuel es un tipo que conoce muy bien nuestro sector, que es un tipo muy preparado para eso y estamos muy optimistas de que también haga un muy buen trabajo.
Es momento de El pitch, que es un espacio en el que tratamos de hacer preguntas fuera de la caja, buscando respuestas fuera de la caja. Entonces, aquí va El pitch.
Hernando, si pudiera usted cambiar una regla de los negocios, estuviera en potestad suya, ¿Cuál regla de los negocios cambiaría y por qué?
¿En Colombia?
Sí.
Una regla de negocios del país. Más que una regla de negocios que cambiaría sería soñar con un país en donde haya mucha más gente bilingüe y mucha más gente preparada en temas técnicos. Si este país, que es una berraquera, este país los colombianos tenemos que sentirnos súper orgullosos de la esencia del espíritu emprendedor que tenemos, empezamos a las siete a trabajar, trabajamos hasta tarde, somos activos, somos metelones. O sea, a los colombianos nos ven así en toda la región. Somos para mi, junto con los brasileros, los mejorcitos por esa cultura. Pero si le metiéramos bilingüismo y le metiéramos más habilidades técnicas desde el colegio, este país sería imparable.
Entonces, más que una regla de negocio, pediría como una política para que todos los pelados que salgan, salieran con bilingües y con habilidades técnicas. Con eso no le falta el pan en la mesa a nadie en este país y el desarrollo económico se dispara.
Eso es una reforma educativa. Ya se lo pregunté alguna vez a la gente de Innpulsa, pero creo que sin lugar a dudas coincidimos en que es una reforma educativa.
Y no tan jodida de hacer.
Es verdad. Es cuestión de tomar la determinación de arrancar.
Un par de años, pero es arrancar.
¿Cuál fue uno de esos errores que usted dice: de los peores que cometí pero de los que más aprendió?
La vida está llena de cagadas. O sea, de hecho la frase que decía del sabio, el que aprende los errores de los demás, yo creo que lo mejor que uno puede hacer es preguntarle a todo el mundo: contame tus cagadas. Y tanta gente me preguntaba eso que grabé un podcast de eso que se llama El Pandebono System, entonces si querés ver, ahí están un montón de cagadas que cometí.
Pero una, una para este espacio. Igual vamos a escucharlo. Pero una para este espacio.
Hubo un momento en la historia de Movii que fue, yo no lo veo como una cagada, pero fue muy asustadora, que fue cuando hicimos una campaña de televisión muy grande en donde hablábamos, salíamos a decir cosas irreverentes y la banca se me vino en contra y me pusieron un montón de palos en la rueda y obstáculos.
Entendí que las cosas se pueden hacer de manera un poco menos disruptivas, pero al final de todo se aprende y todo salió bien.
¿Cuál es ese negocio que se sueña hacer? Que de pronto algún día usted dice: esto es una cosa más física que quisiera hacer, pero no he tenido la dedicación o el tiempo.
Pues ya lo empecé a hacer porque yo no me compro el argumento de que no tengo tiempo. Siempre hay tiempo. Hay un podcast muy berraco que se tienen que ver y es Bill Gates y Elon Musk hablando. Y entonces Elon Musk le pregunta a Bill Gates que por qué está vendiendo tantas acciones de Microsoft para comprar tierra.
Bill Gates se ha vuelto el terrateniente más grande del mundo comprando tierra y comprando tierra. Y cuando yo vi eso, dije: Pucha, tiene razón. Bill Gates le decía: Es que mire, cuando yo me volví rico, me volví rico a punta de vender tecnología, porque la tecnología era muy cara. Y la comida era un commodity barato.
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En 20 años, en 30 años, la tecnología va a ser un commodity barato y la comida va a ser escasa y costosa por mucha gente pobre pasando a clase media. Y eso lo vemos. ¿Cuánto pagábamos por un pedazo de carne hace 20 años? ¿Cuánto estás pagando ahorita? Es ridículo. Y así todo.
Entonces esta generación, ustedes que van a empezar a emprender, entiendan que es una generación digital. Sí, y una generación verde. Agricultura. Y Colombia tiene el beneficio de estar en el trópico, en donde en el trópico estamos muy poquitos, con el calentamiento global, cada vez la frontera de siembra se aprieta por cambios climáticos, cada vez el agua es más escasa y aquí nos sobra agua, nos sobra tierra y nos sobran condiciones.
Entonces creo que es muy importante entrar en el negocio de la agricultura para que en 30 años ese pedazo de carne que hoy en día estás pagando en un restaurante, ya 40.000 pesos cuando antes pagabas 15.000 pesos, imagínate lo que vas a pagar en 20 años, o esa verdura o esa fruta. Entonces, la agricultura.
Se va a meter por allá…
Ya me metí. Ya estoy de cabeza y lo adoro y me parece una nota. Y mis hijos, por ejemplo, los volví campesinos. Yo me voy todos los fines de semana a la finca y me voy todos los fines de semana a trabajar. Y esos manes van a ser los nuevos campesinos. Pero los nuevos campesinos no son como esa imagen del man del Banco Agrario, el viejito sin dientes, que está todo pobre.
El nuevo campesino tiene que ser un man cool, tecnológico, que todo lo tiene conectado al internet de las cosas, porque en verdad Colombia tiene el beneficio del agua, el beneficio está en el trópico y ahí vamos a competir solamente con los países del trópico, o sea con los países del cinturón de la África media y con Indonesia y Malasia, del sudeste asiático.
Yo aprendí en el colegio una cosa muy lógica y es: cuando uno va a pelear en el colegio y uno está en 9.º uno, uno no debe pelear contra el de 11 porque te casca. Uno debe pelear contra el de 6º. Entonces cultivemos productos tropicales, que es competir contra África y el sudeste asiático y no los productos subtropicales, que es competir contra China y Estados Unidos, que nos van a dar en la mula.
Y finalmente Colombia tiene el espacio para ser una despensa agrícola mundial.
Eso debería ser. O sea, hace 20 años, del Producto Interno Bruto, del total del PIB de Colombia, el PIB agropecuario pesaba casi el 28%, hoy es menos del 6%. Uno ve a Argentina y Brasil, el 42% del PIB es el producto agrícola. Colombia, s trabajara formalmente en eso, podría llegar en un par de años a que otra vez sea cerca del 20 o 30%.
Hernando: personas, libros, fuentes muertas o fuentes vivas que de una u otra forma lo han inspirado. Que usted dice: es que alguna vez afirmó algo que me llamó la atención.
Yo tuve la fortuna de leerme a los 17 o 16 años un libro que cambió mi vida, que lo hizo Leonardo da Vinci. Hay unos personajes a lo largo de la historia que yo creo que son como medio extraterrestres. Porque es gente que es… los mejores del mundo en su momento. Jesús si es que no lo vemos con una connotación religiosa.
Pero Leonardo Da Vinci fue el mejor escultor, el mejor pintor, el mejor en todo. Y él crea una obra que es “El Hombre de Vitruvio”, en donde lo más lindo es que ese personaje que creo que es extraterrestre, porque sabía todo, así como Elon Mosk que creo que es extraterrestre y sabe de todo, creó esa pintura para decirle a la humanidad el secreto para ser feliz.
Entonces, si el tipo más inteligente de la cuadra te dice el secreto, pues léelo.
Claro.
Y en ese hombre, tú sabes cuál, es el que está así, con un círculo, dice el secreto para ser feliz, que es crecer homogéneamente en cinco puntos, en cinco temas. Y si uno crece homogéneamente en esos cinco aspectos, lo único que le va a faltar a uno es tiempo para ser feliz.
Leí ese libro y me hizo ser una persona muy equilibrada desde muy temprana edad.
Por eso a uno en todos los escenarios de coaching, en el MBA y en todos los espacios de administración, le hablan a uno del círculo de la vida, porque es esa, es cómo compensar ese círculo para que esté balanceado. Bueno, y la última, que siempre se la estoy haciendo a todos los que pasan por este espacio. ¿Cómo está su salud mental?
Es un tema que hay que trabajarlo todos los días. Eso es como: ¿Cómo está mi matrimonio? Hay que trabajarlo todos los días. Uno no puede dejar de estar dándole y dándole y dándole a eso.
Yo creo que ser emprendedor tiene un costo emocional muy alto porque te exigís mucho y tenés que tener una resiliencia muy grande, pero tenés que trabajar todos los días en eso y tenés que ser consciente de quién es tu enemigo. Y el enemigo, todo el mundo lo busca en otro lado, pero el enemigo es aquel que te lo ves cada vez que te levantas y te parás en el espejo. Ese es tu peor enemigo.
Y lo que hay que hacer es trabajar todos los días por controlar a tu peor enemigo. Y es dificilísimo controlar a tu peor enemigo. Es un trabajo de pulir esa piedra bruta todos los días, para poder formarte mejor y poder controlarlo.
Esas vainas que uno siente por la mañana de envidia, de celos, de rabia, de todo eso. Quienes logran controlarlo son los que pueden salir adelante. Entonces, creo que en lugar de estar pensando en cómo combatir hacia afuera es cómo combatir hacia adentro. Y eso te ayuda mucho en tu equilibrio mental.
¿Y en eso va bien?
Pues trabajo todos los días y sé que si no trabajo todos los días en eso, la puedo cagar y por eso soy muy persistente, muy persistente. Hay que leer mucho, hay que prepararse mucho para trabajar todos los días y nunca parar.
Con esta última pregunta volvemos al curso de la entrevista. Y esto es una sección de negocios, de economía. Hablemos de números. Cerremos con los números de Movii, de cómo están hoy. De los que obviamente puedan ser públicos y nos pueda contar. Y cómo se lo imagina en dos o tres años.
Ya dije varios números. O sea, tengo más de 5 millones de usuarios en el lado de personas. Tenemos ya cientos de miles de comercios. En el lado de comercios estamos creciendo muy bien. El año pasado terminamos nosotros con 50 millones de dólares de IRR, que es el ingreso anual recurrente de dólares.
Una cosa muy berraca es que somos rentables hace tres años.
¿Ah sí?
Si, terminamos con un EBITDA de más de 4 millones de dólares y este año vamos a terminar con ingresos de 80 millones de dólares y un EBITda de casi 10 millones de dólares. Es doblarse, es muy agresivo. Yo me acuerdo cuando la Ley de Inclusión Financiera salía, una de las personas más ricas que hay en el país, decía: Y eso para qué es, si prestarle servicios financieros a la gente pobre, no da.
Y esa frase a mí me marcó. Y el orgullo más grande que tengo yo es que nosotros somos la primera institución financiera enfocada en la base de la pirámide, en ser rentable. O sea, nosotros podemos mirar a la humanidad y decirle a todo el mundo que prestarle servicios financieros a la base de la pirámide no solamente paga y se gana plata, sino que uno hace el bien. Es como hacer el bien haciéndolo bien.
Y eso me llena de alegría y de orgullo. Porque cuando los demás ven: ah, sí se puede, porque es que al final en Colombia somos cinco estratos sociales, pero el 80% de la población es estrato uno y dos. ¿Entonces uno por qué se sigue matando por prestarle servicio al estrato cinco y seis, que son la inmensa minoría?
Prestemos servicios a todos y demostramos que prestándole servicios a todos se puede ser rentable y sostenible. Y gracias a eso, muchas otras empresas, no solo en Colombia, sino en otras partes del mundo, han decidido entrar. Y cuando otros entran a prestar servicios financieros a toda la base, incluyendo la base de la pirámide, pues vamos a lograr el propósito, que es lo que a mí más me importa, de lograr que cualquier persona o comercio pueda pagar o ser pagado de manera digital sin importar su condición social.
Y que la señora del Chontaduro sea visible para toda la sociedad.
Exactamente.
Pues, Hernando, muchas gracias. Ahí estuvo una historia inspiradora.
Muchas gracias por invitarme y gracias por hacer esto para inspirar a más, a crear compañías, a ser tercos, a hacerlo porque eso es lo que necesitamos. La única forma de salir de pobreza hacia la riqueza es a través del emprendimiento y a través del desarrollo económico. Y al final mucha gente seguramente escuchará estas cosas y creará empresas, así que hacés un labor muy importante haciendo esto.
Gracias y nos vemos en la próxima. Hasta pronto.
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