Una encuesta de percepción realizada recientemente por el Ministerio de Trabajo revela que las pequeñas y medianas empresas tienen una ocurrencia de acoso sexual de 44% y del 27%, respectivamente.
Los resultados del sondeo muestran que las que compañías del sector comercial tienen 33% de probabilidad de que se manifiesten estos casos, mientras las manufactureras tienen tan solo un 11%. Asimismo las cifras indican que en el 33% de los casos la víctima es del mismo nivel jerárquico que el victimario.
El sondeo también indica que el 71% de los encuestados piensan que las mujeres son más las vulnerables al acoso sexual, y solo el 6% considera que los hombres son las propensos a esta situación. Asimismo los entrevistados dijeron que los hombres tienen 66% de ocurrencia a ser el acosador y las mujeres tan solo el 24%.
La encuesta de percepción tuvo como población objetivo a los trabajadores y las trabajadoras, cuya vinculación sea bajo contrato de trabajo o servidor público, y a las personas que hayan sido empleadas en ese último año y mayores de 18 años.
El Ministerio del Trabajo informó que desde el Grupo de Equidad Laboral se adelanta un plan estratégico de prevención y atención de casos de acoso sexual en el trabajo. Según la entidad esta problemática constituye una violación de los derechos fundamentales de las trabajadoras y trabajadores. Argumentan que el acoso sexual es un riesgo, al reducir la calidad del ambiente laboral, afectando el bienestar de todas las personas, atenta contra la igualdad de género, e impone costos a las empresas y organizaciones.
El viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, Enrique Borda Villegas, señaló que “el Ministerio ha realizado dos acciones fundamentales, la primera, estructurar un plan estratégico para la prevención del acoso laboral y sexual en los lugares de trabajo”.
Según el Ministerio hay tres elementos que hacen parte del plan estratégico. El primero es una encuesta de percepción de acoso sexual en el lugar de trabajo, realizada en el segundo semestre del 2014. Lo segundo es la formación y sensibilización de los inspectores de trabajo, en materia de equidad de género. Y por último, está el desarrollo de talleres con las empresas y entidades que hacen parte del Sello Equipares.